Los coches nuevos en Europa son, de media, 1 cm más anchos cada dos años. Así lo afirma una investigación de Transport & Environment (T&E).
T&E opina que alrededor de la mitad de los coches nuevos vendidos ya son demasiado anchos para el espacio mínimo de estacionamiento en la vía pública en muchos países.
La anchura media de los coches nuevos se amplió hasta los 180,3 cm en el primer semestre de 2023, frente a los 177,8 cm de 2018, según la investigación de T&E. Los datos recopilados por el ICCT confirman la misma tendencia en las dos primeras décadas de este siglo.
Los coches nuevos en la UE están sujetos a la misma anchura máxima (255 cm) que los autobuses y camiones. Y T&E opina que, a menos que se revise el límite de anchura de la UE para los automóviles, y las ciudades impongan tarifas de estacionamiento más altas, los SUV y pick-up seguirán expandiéndose hasta el límite previsto para los camiones.
Demasiado anchos para las ciudades
El 52% de los 100 coches más vendidos eran demasiado anchos para el espacio mínimo de estacionamiento previsto (180 cm) en ciudades como Londres, París o Roma. A día de hoy, el aparcamiento es ahora un espacio reducido incluso para un coche nuevo medio (180 cm de ancho), mientras que los grandes SUV de lujo ya no caben, con una anchura de unos 200 cm.
Ello deja muy poco espacio para que los ocupantes entren y salgan de los vehículos con seguridad. Es más, la tendencia hacia vehículos más anchos está reduciendo el espacio disponible para otros vehículos y ciclistas, mientras que los coches estacionados invaden cada vez más las aceras.
Además, los responsables del estudio afirman que los fabricantes están aprovechando este crecimiento de los SUV más grandes para aumentar también el ancho de los vehículos en los segmentos medianos y compactos.
Por ello, T&E cree que los legisladores de la UE deberían exigir una revisión del ancho máximo de los automóviles nuevos y que las autoridades de las ciudades deberían establecer tarifas de estacionamiento y peajes en función del tamaño y peso del vehículo, de modo que los SUV y grandes pick-up paguen más por utilizar más espacio. Tal y como ha hecho ya París o Lyon.
En el caso de Lyon, las tarifas para residentes que aparcan su vehículo en la calle son más caras para los coches más pesados y contaminantes:
- Los vehículos eléctricos pagan la tarifa reducida (15€), con excepción de aquellos VE que pesen más de 2.100 kg. También tendrán acceso a esta tarifa reducida las familias y hogares más modestos (sea cual sea su vehículo), así como los vehículos térmicos de menos de 1.000 kg.
- La tarifa estándar de 30 euros al mes afectará a los vehículos térmicos de 1.000 a 1.525 kg, así como a los híbridos enchufables de hasta 1.900 kg.
- Los vehículos más voluminosos tendrán que pagar la tarifa de 45€ al mes. Entre ellos se encuentran los vehículos térmicos de más de 1.525 kg, así como los híbridos enchufables de más de 1.900 kg y los eléctricos de más de 2.100 kg. Estos umbrales de peso son diferentes para no penalizar a los vehículos eléctricos e híbridos enchufables, que pesan más que los térmicos del mismo tamaño.
París también tarifica las zonas de aparcamiento en vía pública en función del peso, tras la celebración de un referéndum ciudadano sobre los SUV. Tras el resultado de dicho referéndum, aquellos vehículos que no superen los 1.600 kg en vacío pagarán la tarifa estándar (entre 4€ y 6€).
Los que superen los 1.600 kg (o 2.000 kg si es eléctrico) pagarán 18 euros la hora (12€ si es en la periferia). Esto supone triplicar el coste de la azul, lo que significa pagar hasta 225€ por un estacionamiento de 6 horas.
Eso sí, esta medida solo afecta a los visitantes de París, pues la norma deja exentos de pagar esta tarifa a los parisinos, a los trabajadores que deban desplazarse a la ciudad por motivos laborales, los taxistas o los servicios de emergencia.