Una iniciativa con la que ha conseguido que más de 1.000 trabajadores de Endesa hayan adquirido un vehículo eléctrico para sus desplazamientos particulares. Es decir, en cinco años, más del 10% de la plantilla ha apostado por la movilidad eléctrica, cumpliéndose así con el objetivo inicial del Plan. De hecho, 5 de cada 100 turismos eléctricos vendidos en España desde 2015 han sido adquiridos por trabajadores de Endesa. Madrid es la Comunidad Autónoma con mayor acogida y porcentaje de penetración (un 40% de los vehículos adquiridos por los empleados han sido vendidos en ella), seguida de Baleares, Cataluña, Andalucía y las Islas Canarias en ese orden.
En estos cinco años, los vehículos eléctricos particulares de los empleados de Endesa han recorrido más de 23 millones de kilómetros y han evitado la emisión a la atmósfera de más de 5.000 toneladas de CO2, así como la emisión de partículas y NOx, contribuyendo a la mejora de la calidad del aire en las ciudades.
Endesa lanzó el Plan de Movilidad Eléctrica para Empleados para impulsar la transición hacia la movilidad eléctrica y vencer sus barreras, cuando el vehículo eléctrico era todavía un gran desconocido. Actualmente, se ha creado una "comunidad de convencidos de que otra forma de moverse de manera sostenible y sin emisiones es posible. Cinco años más tarde, cerramos el Plan porque pensamos que cuando finalicen los contratos de renting de la actual y quinta edición las condiciones de mercado permitirán a los empleados continuar con la movilidad eléctrica."
Además de acuerdos ventajosos con los fabricantes (ofertando hasta 7 modelos 100% eléctricos) los empleados han contado, por ejemplo, con otros incentivos: preferencia en los aparcamientos de sus sedes corporativas, una ayuda económica por la colaboración en la divulgación del Plan y sobre todo, el apoyo de una oficina técnica de proyecto, creada desde la primera edición, para atender todas las solicitudes de información, acompañar al empleado y solucionar todas sus dudas durante el proceso.