Este plan tiene un carácter integral e involucra a empleados, empresa, clientes y proveedores, con una inversión total de 1,3 millones de euros. El programa se articula en torno a 23 acciones concretas con las que la empresa busca reforzar su apuesta por la sostenibilidad.
Entre estas iniciativas destaca el programa “Vehículo eléctrico para empleados”, que estará vigente hasta final de 2016 y cuya implantación se ha realizado ya en España y Reino Unido, si bien se prevé ampliar al resto de países donde la compañía está presente. Con esta acción, la empresa quiere promover la utilización del vehículo eléctrico entre su equipo profesional, para lo que ha articulado tres tipos de ayudas: anticipos especiales de hasta 4.000 euros para la compra de un vehículo con cero emisiones locales, ayudas a fondo perdido de hasta 500 euros para la instalación de puntos de recarga y de hasta 6.000 euros para aquellos empleados que accedan al patrocinio de la marca Iberdrola en sus vehículos durante tres años. Además, estas ayudas son compatibles con el Plan Movea del Gobierno, por lo que los empleados de Iberdrola pueden acceder a un vehículo eléctrico a un precio realmente competitivo.
A esta iniciativa se suman otras 22, entre las que destaca también el servicio de car sharing eléctrico impulsado por Iberdrola. Mediante esta medida, casi 350 empleados de la compañía en España disponen de vehículos respetuosos con el medio ambiente para realizar gestiones comerciales en Madrid, Bilbao, Valencia y Barcelona.
Además, el grupo también quiere implicar en este Plan de Movilidad Sostenible a sus clientes y proveedores. En este sentido, Iberdrola incorporará como un nuevo parámetro en sus bases de datos de proveedores la existencia de un de plan de movilidad urbana sostenible.