Flotas enchufables se acabaron las excusas 1

Hasta hace poco la adopción de vehículos de 0 emisiones era más bien escasa en las flotas.

Más allá de su menor impacto ambiental, los vehículos enchufables tenían más inconvenientes que ventajas: escasa autonomía e infraestructura de recarga, precios elevados, desconocimiento de uso… Pero la evolución de la tecnología y el actual contexto legislativo y medioambiental, entre otros elementos, están provocando la eliminación de las barreras del pasado que justificaban cierta contención a la hora de introducir unidades eléctricas en nuestro parque móvil.

Restricciones

Existen muchas razones por las que adoptar vehículos enchufables o ecológicos. Pero una de las más urgentes, por sus derivadas operativas y de negocio, es la capacidad de nuestra flota de superar las restricciones de acceso a las ciudades. Ya existentes en grandes urbes como Madrid y Barcelona, las zonas de bajas emisiones son cada vez más habituales en núcleos urbanos o centros históricos. Si nuestros vehículos no pueden acceder a estas calles para realizar un servicio, reparación o reponer productos, habremos fracasado como gestor de flota.

Mayor autonomía

El número de kilómetros que puede recorrer un vehículo eléctrico (VE) o un híbrido enchufable (PHEV) ha aumentado considerablemente en los 2 últimos años. Si hace una década la autonomía de un VE no alcanzaba los 200 km, los últimos lanzamientos ya pueden superan los 350 km sin problemas e incluso los 400 km. Cifras que además están homologadas bajo el ciclo WLTP, todavía más exigente que el anterior NEDC. También los PHEV permiten recorrer más de 40 km sin problemas en modo eléctrico.

Precios a la baja

Al tiempo que suben las autonomías, se incrementan las ventas y se rebajan los costes de producción. Todavía no ha llegado el momento de la igualdad total de coste de compra entre un VE y un vehículo de combustión interna. Pero sí se están aproximando y lo harán cada vez más a medida que baje el coste de las baterías. Según diferentes estudios, hasta hace solo unos años este elemento suponía el 57% del coste total de un VE. Un porcentaje que bajó hasta el 33% el año pasado y que en 2025 podría descender hasta el 20% dentro de 5 años. De ahí que medios como Bloomberg hayan estimado que la paridad de coste de compra se podría alcanzar ya en 2022.

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Puntos de recarga

España todavía cuenta con una infraestructura de recarga insuficiente. Según la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA), nuestro país tiene operativos en este momento algo más de 5.200 puntos de recarga. Pero si se cumplen los planes de despliegue de puntos de recarga de compañías como Endesa X (108.000 puntos en 5 años) o Iberdrola (25.000 puntos en 4 años), las cosas van a cambiar, y mucho, en los próximos años.

Conciencia medioambiental del usuario de flota

Las nuevas generaciones tienen una elevada conciencia medioambiental en su ADN. Han crecido con ella. Unas nuevas generaciones que se están incorporando a las plantillas de las empresas. Eso hace necesario que, más allá de las políticas de RSC, las compañías deban ofrecer a sus empleados soluciones y retribuciones en línea con esta conciencia ecológica. Y está claro que el vehículo eficiente - y enchufable - debe ser una de estas soluciones.

RSC

Una buena parte de la huella medioambiental de muchas empresas proviene de su flota de vehículos. Una huella que queda reflejada año tras año en las Memorias de Responsabilidad Social Corporativa. Como gestores de flotas, nuestro objetivo debe ser que el impacto derivado del uso de la flota sea el menor posible. Y nada mejor que contar con vehículos de 0 emisiones para conseguirlo.

Impuestos reducidos y otras ventajas

Reducciones o exenciones del impuesto de circulación, menor impacto en el impuesto de matriculación, rebajas fiscales en IRPF… Las ventajas impositivas de los vehículos enchufables son muchas. También hay que tener en cuenta las ayudas y subvenciones a la compra de este tipo de vehículos ofrecidas por parte de diferentes administraciones públicas. Aunque de momento insuficientes y mucho menores que en otros países europeos, siempre debemos tenerlas en cuenta.

A ello hay que añadir otros factores más que positivos como la gratuidad del aparcamiento en las zonas de estacionamiento regulado, la capacidad de circular por los carriles VAO o descuentos en peajes. ¿Has calculado cuál es el gasto anual en tiquets de estacionamiento regulado? Haz cálculos. Te sorprenderás.

Asesoramiento

Si todavía estamos dudando sobre qué vehículos enchufables elegir, cuántas unidades necesitamos para completar con éxito nuestra casuística o cómo implantar una estrategia o Car Policy de menor impacto medioambiental, debemos acudir a nuestros partners de confianza. La mayoría de operadores de renting así como los propios fabricantes disponen de servicios de asesoramiento para implementar vehículos eléctricos en nuestra flota. También desde AEGFA os podemos ayudar en este sentido desde nuestro servicio de consultoría.

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Tarjetas de recarga

Una de las soluciones más utilizadas por todo tipo de flotas son las tarjetas de carburante. Esta solución se vuelve todavía más atractiva cuando el usuario puede disfrutar de ella para rellenar el depósito de su vehículo para uso personal. Agilidad, facilidad de uso y pago, descuentos por volumen… Pero la llegada del VE supondrá la transformación de las tarjetas de carburante en tarjetas de recarga. En estos momentos tanto compañías eléctricas, como operadores de renting e incluso fabricantes disponen de tarjetas de este tipo que permiten controlar el uso de energía, tal y como se ha venido haciendo hasta el momento con los litros de carburante. Además, los distintos acuerdos entre plataformas a los que están llegando los actores más importantes de la movilidad eléctrica y propietarios de infraestructuras están facilitando la interoperabilidad de los puntos de recarga, independientemente de quien sea el titular de los mismos. Es el caso de plataformas como Ionity o Hubject, por poner solo 2 ejemplos.

¿Y si los VE no sirven para mi casuística?

Por diferentes casuísticas y necesidades, no todas las empresas pueden implantar vehículos enchufables. Pese a que la oferta de vehículos es mayor que hace unos años, todavía existen huecos de mercado en algunos segmentos. El caso más paradigmático es de los 4x4 y pick-up, donde no existe oferta de 0 emisiones. En estos casos, poco se puede hacer de momento.

Sin embargo, siempre debemos realizar un análisis exhaustivo de los patrones de uso y necesidades de la flota actual como primer paso de una estrategia de electrificación y desarrollo de Car Policy ecológicas.

No podemos darle un coche eléctrico a un comercial que realiza más de 300 km al día. Al menos hasta que las autonomías sean mejores a las actuales. Pero la mayoría de usuarios solo realizan viajes de larga distancia de forma ocasional. En estos casos, una de las soluciones es contar con un pequeño pool de vehículos (gasolina, diésel o híbridos) capaces de realizar largos viajes sin problemas. O bien acudir al alquiler de vehículos.