Un informe publicado por la ONG “Transport & Environment” (T&E) concluye que la oferta de furgonetas eléctricas fabricadas en Europa es suficiente para que las empresas se adapten sin problemas a las zonas de carga y descarga de cero emisiones que en 2030 deberán estar activas en las principales ciudades de la UE.
Son muchos los factores que impactan en la mejora de la calidad del aire de las urbes europeas. Uno de los más importantes es la huella de carbono de los vehículos comerciales ligeros, en un contexto donde la logística de última milla todavía sigue creciendo. A ello hay que añadir que la futura directiva europea sobre calidad del aire (AAQD), más estricta y que entrará en vigor en 2030. Una directiva que obligará a las ciudades a adoptar medidas adicionales y a considerar estas zonas como una medida prioritaria en caso de que se espere que se superen los límites de contaminación atmosférica.
En este sentido, el estudio “Zero-emission fleets in cities: The e-van market is ready” elaborado por “Transport & Environment” confirma que los fabricantes han empezado a configurar un mercado de vehículos comerciales eléctricos, fabricados en Europa, suficientemente maduro para que un gran número de empresas, con sus diferentes casuísticas, puedan dar el salto definitivo a la movilidad sin emisiones directas.
Así, la primera conclusión del estudio es clara: el mercado está listo para satisfacer la demanda creciente de zonas de transporte sin emisiones para 2030. Para ese año estarán activas al menos 35 de estas zonas, de las que 19 entran en vigor este 2025. Es decir, las furgonetas eléctricas ocuparán cada vez más un lugar central en nuestras calles.
Debemos tener en cuenta que furgonetas diésel representan aproximadamente el 14% de las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y el 12% de los gases de efecto invernadero del transporte por carretera en la UE. De ahí la importancia de adoptar vehículos sin emisiones directas.
Mayor demanda
Se estima que entre 2025 y 2030 se venderán 3,9 millones de furgonetas eléctricas en la UE y el Reino Unido. Este nivel de matriculaciones sería más que suficiente para permitir que las 27 capitales de la UE, así como Londres, implementen zonas de cero emisiones para el transporte de mercancías.
Es más, a partir de 2026, los compradores podrán elegir entre más modelos de furgonetas eléctricas europeas que con motor de combustión interna (48 frente a 46 modelos). Y en 2030 el número de LCV (Light Commercial Vehicle) eléctricos ya será de 59. Y ello sin contar los modelos no fabricados en nuestro continente.
Autonomía creciente
El estudio concluye que los modelos disponibles en la actualidad ya son adecuados para la mayoría de los conductores de furgonetas y sus necesidades operativas.
Ya hay 23 modelos de furgonetas eléctricas disponibles con una autonomía superior a los 250 km, incluidos 3 modelos con más de 330 km de autonomía. Ello significa que la mayoría de los conductores tienen modelos a su disposición para realizar sus recorridos diarios sin necesidad de cargar. De hecho, las furgonetas de empresa recorren 175 km/día de media, aunque las furgonetas de transporte de mercancías recorren más: 193 km/día de media para entregas entre empresas (B2B); y 254 km/día de media para entregas entre empresas y consumidores (B2C).
Beneficios económicos
Para que esta transición sea posible, los costes son un factor esencial. Y en este sentido, el estudio confirma el avance hacia la paridad de precios entre las furgonetas eléctricas y las de combustión interna. Se espera que para 2027, las furgonetas eléctricas sean más asequibles que las diésel, gracias a la reducción en los costes de baterías y las economías de escala logradas por los fabricantes. Este ahorro no solo se refleja en el precio de compra. Y es que el TCO de las furgonetas eléctricas ya es a día de hoy más ventajoso que el de las furgonetas diésel en los principales países europeos. Sin embargo, en algunos países del este de Europa, las furgonetas diésel siguen siendo más baratas, lo que subraya la necesidad de ajustar los incentivos financieros para asegurar una transición equitativa en toda la región.
Barbara Stoll, directora de la campaña Clean Cities de T&E, explica que este informe es “una información fundamental para los gestores de flotas y los responsables de las ciudades de toda Europa. Con furgonetas más que suficientes para todos y con la previsión de que las furgonetas eléctricas sean más baratas que sus alternativas diésel en 2027, las empresas deberían tener todo lo que necesitan para operar en zonas de transporte de mercancías de cero emisiones en toda Europa. Se trata de una noticia excelente para el aire que respiramos y el clima del que todos dependemos”.
Alternativa de 2 ruedasEl informe de T&E hace hincapié en el potencial de las motos y bicicletas de carga eléctricas en el transporte de última milla, ya sea para entregas de mercancías o paquetes, o bien como medio de transporte para técnicos de servicio. Eso sí, sabemos que este tipo de vehículos no son adecuados para todas las casuísticas y que su implementación requiere ciertos cambios en los procesos de entrega convencionales, como la creación de microcentros logísticos más cercanos a los clientes finales. |