Este vehículo es una de las dos unidades de Toyota Mirai, especialmente fabricados por Toyota, que el Papa ya utilizó en su visita a Japón el año pasado. Este modelo, impulsado por tecnología de pila de combustible de hidrógeno, es el primer coche con esta tecnología que se produce en serie en todo el mundo.
El nuevo papamóvil tiene una longitud de 5,1 metros y una altura, incluyendo el techo, de 2,7 metros, lo que permite al Papa Francisco pararse y saludar de pie siendo visible para el público. Todo ello emitiendo únicamente vapor de agua y con una autonomía de 500 km.