Esta renovación del parque móvil, que se inició el pasado mes de enero y se prolongará hasta principios de 2019, supondrá una reducción de las emisiones de CO2 en un 32% y, además, rebajará entre un 5 y un 10% los costes de la compañía en transporte.
Según Ricoh, el 66% de las renovaciones serán turismos y el 34% furgonetas, en su mayoría pertenecientes al grupo Renault como proveedor oficial. La mayor parte de estas unidades estarán equipadas con motores híbridos-diésel, un tercio de ellas estarán propulsadas mediante GLP y el resto serán vehículos eléctricos. Estos últimos prestarán servicio principalmente en ciudades.
Además de los vehículos del servicio técnico, la compañía también ha empezado a renovar el resto de la flota con automóviles de las mismas características.