La iniciativa no solo incluye la flota operativa de reparto, sino también la del resto de empleados con derecho a vehículo de la compañía. De esta forma, se reformulará totalmente la Car Policy y los modelos elegibles. Y a partir de 2025 solo serán seleccionables vehículos 100% eléctricos.
La iniciativa se extenderá a los empleados que se benefician de la posibilidad de adquirir un vehículo para uso privado a través de Royal Mail.
También a partir de 2025, la compañía postal pagará el kilometraje en base a los costes de uso de un vehículo eléctrico, independientemente de que los recorridos se realicen en coches de combustión o híbridos.
Por otro lado, la flota operativa de Royal Mail se encuentra ya en proceso de transformación y la mitad de las nuevas compras son ya vehículos eléctricos. El objetivo es multiplicar por 10 el número de vehículos enchufables que tiene actualmente en el Reino Unido y está poniendo en marcha una flota de 3.000 VE que operarán en zonas de bajas emisiones.