El progresivo abandono del medio rural, la falta de control poblacional de algunas especies cinegéticas y el efecto de la pandemia ha provocado que los animales pierdan el miedo y se adentren en zonas urbanas, causando un importante aumento de este tipo de accidentes. Y es que sufrir un siniestro con jabalíes, corzos, ciervos o zorros ya no es exclusivo de las zonas rurales.
Línea Directa Aseguradora ha contabilizado entre sus clientes casi 11.400 incidentes de este tipo entre 2017 y 2021, provocando que en provincias como Soria ya representen el 9% de partes al seguro.
Estos siniestros son cada vez más graves y complejos, ya que el coste medio de las indemnizaciones por daños corporales se ha incrementado un 104% entre 2017 y 2021 frente al 13,6% de los accidentes comunes. Esta complejidad también alcanza a las reparaciones de los vehículos, 2,4 veces más caras que las de un golpe normal, y a las gestiones, un 38% más lentas.
“En los últimos 5 años se han multiplicado por 3 los accidentes de tráfico con animales en las zonas urbanas y ya suponen el 22% del total”
En palabras de Mar Garre, Directora de Personas, Comunicación y Sostenibilidad de Línea Directa Aseguradora, “los accidentes contra animales son especialmente peligrosos y complicados de reclamar, por lo que es importante contar con coberturas que, por apenas 35€, cubran este tipo de siniestros, sobre todo si vivimos en determinadas zonas del país o viajamos en otoño al interior. Por otra parte, si sufrimos un accidente de este tipo, es fundamental contar con un atestado de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que permita a la aseguradora reclamar a los responsables del animal”.
Tipología de accidentes
La velocidad a la que se circula por carreteras interurbanas y el peso y envergadura de los animales atropellados, provoca que los accidentes con animales sean violentos y peligrosos. De hecho, la fuerza del impacto de un accidente contra un ciervo adulto a 60 km/h es de 5 Toneladas y contra un jabalí, de 3,5 Ton. Normalmente suelen suceder en entornos rurales, de noche (61%), en fin de semana, en otoño (34%) y con jabalíes o perros como protagonistas.
En cuanto al tipo de vía, 2 de cada 3 siniestros de este tipo ocurren en carreteras convencionales (64%), aunque en los últimos 5 años se han multiplicado por 3 en las zonas urbanas y ya suponen el 22% del total.
“La complejidad de las reparaciones de los vehículos implicados en este tipo de accidentes son 2,4 veces más caras que las de un golpe normal; y las gestiones, un 38% más lentas.”
Las partes del coche más afectadas son el parachoques delantero, la rejilla y el capó (39%), seguidos de los faros e intermitentes delanteros (22%), las aletas delanteras (14%), los bajos y el faldón delantero (10%), el radiador (4%) y la matrícula (3%).
En cuanto a su localización geográfica, Soria (9%) es la provincia española con mayor proporción de accidentes contra animales, seguida de Teruel (4,4%) y Huesca (4%). En el lado opuesto, se sitúan las provincias de Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas y Baleares, todas insulares.
Reclamaciones complicadas
La Ley 6/2014 aprobada hace algo más de 8 años trasladó la responsabilidad de estos accidentes al conductor. De hecho, salvo en casos muy concretos, el conductor no puede reclamar al coto o a la finca por los daños sufridos.
La normativa solo permite exigir responsabilidades si el siniestro es consecuencia directa de una acción colectiva de caza mayor en el mismo día o doce horas antes del golpe; o porque la carretera no esté debidamente vallada o señalizada.
Además, si el accidente sucede contra un animal doméstico, serán los dueños de estos animales los responsables de los daños que causen. Sin embargo, muchos de estos animales domésticos están abandonados o carecen de identificación. Una situación que puede generar muchos problemas a los conductores, ya que solo el 40% de los automovilistas cuentan con seguros que pueden cubrir los daños causados en estos accidentes.
“Solo el 40% de los automovilistas cuentan con seguros que pueden cubrir los daños causados en estos accidentes”
Desde el cambio de la norma, apenas el 6% de los daños causados por animales son indemnizados por sus dueños, frente al 43% que registraban los siniestros anteriores a 2014, siete veces menos. Por comunidades, Castilla–La Mancha y la Comunidad de Madrid son las regiones donde menos reclamaciones prosperan, en contraste con La Rioja y Navarra, que son los territorios con mayor proporción de indemnizaciones.
¿Qué hacer en caso de accidente con un animal?
Al detectar un animal en la carretera no hay que realizar giros bruscos ni frenazos de alta intensidad, pues podríamos provocar el vuelco del vehículo o salir de la vía.
Si el impacto es inevitable, es preferible chocar con el animal que con un vehículo que circula en sentido contrario. Sostendremos el volante con firmeza y mantendremos la dirección.
Si circulamos a más de 80 km/h, frenaremos de forma progresiva, soltando el freno cuando el impacto sea inminente. De esta forma, el frontal del coche se elevará y hará más difícil que el animal golpee el parabrisas.
Si ya hemos chocado contra el animal, intentaremos apartar el coche de la calzada y señalizaremos su situación. No deberemos tocar el animal, pues podría estar malherido.
Línea Directa también añade la importancia de “llamar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pues son necesarios para resolver la situación con garantías. Pediremos la elaboración de un atestado y nos aseguraremos de que hay señales de animales sueltos.“
Los accidentes con animales ya suponen el 29% de los accidentes en Cataluña
Un reciente informe de los Mossos d’Esquadra eleva todavía más el porcentaje de accidentes con animales, en el caso de Cataluña. Según este informe, el 29% del total de accidentes que se producen en las vías catalanes tienen como origen la presencia sobre el asfalto de un jabalí o un corzo.
Incluso hay zonas en las que los animales son la causa de casi la mitad de los siniestros. Es el caso del Pirineo (46%) o la Cataluña Central (46%).
En 2022 se produjeron en Cataluña una media de 15 accidentes diarios que se originaron por la presencia de un animal en la carretera. En total fueron 5.482 y suponen un incremento del 25% respecto a 2021. Es más, si se comparan con las cifras de 2010, este registro se ha multiplicado por 5.
El pico de accidentes, según los Mossos, se produce sobre las 11 de la noche. Por otro lado, octubre, noviembre y diciembre son los meses en los que se dispara la presencia de jabalís en las carreteras catalanas. En cambio, es en abril y mayo cuando es más probable tener un accidente de tráfico con un corzo.