El mismo estudio critica el elevado impacto medioambiental de las flotas, debido al mayor número de kilómetros que realizan respecto a los vehículos privados.
Las deducciones de IVA y amortizaciones de las que se benefician las empresas a la hora de adquirir sus vehículos tienen un coste de 32.000 millones de euros anuales para los contribuyentes europeos. Así lo concluye un estudio encargado a DataForce por T&E.
En este sentido, la entidad ecologista opina que "os gobiernos de la UE deberían reformar sus tasas impositivas de retribución en especie, las devoluciones de IVA y las amortizaciones para los coches de combustibles fósiles de las flotas corporativas. La UE también debería implicarse convirtiendo su Directiva sobre infraestructura para los combustibles alternativos en un Reglamento ambicioso sobre puntos de carga que requiera un mayor despliegue armonizado de puntos de carga en domicilios, lugares de trabajo y las calles".
El impacto medioambiental
El 92% de los coches de empresa europeos son gasolina o diésel. Y su huella medioambiental provocada es mayor que la de los vehículos privados ya que los vehículos corporativos llegan a duplicar la distancia conducida en comparación con los coches de uso particular. Según este estudio, solo las 10 empresas de leasing y renting más importantes de Europa son responsables del 8% de las emisiones de CO2 de coches en la UE.
"Solo las 10 empresas de leasing y renting más importantes de Europa son responsables del 8% de las emisiones de CO2 de coches en la UE"
En este sentido, T&E cree que "los gobiernos deberían terminar con las deducciones de IVA y las amortizaciones para vehículos con combustibles fósiles, y orientar a las flotas corporativas hacia el uso de vehículos libres de emisiones.”
Según esta organización, al realizar el cambio hacia coches eléctricos, las empresas ahorrarían 4.300 euros de media por vehículo. Según el análisis de T&E, "el TCO de un vehículo eléctrico grande es un 9 % inferior al de un diésel. Y a medida que los vehículos eléctricos reduzcan su precio de utilización y su gama de modelos crezca, las empresas deberían perder los incentivos para seguir utilizando coches contaminantes". Es más, T&E señaló que para 2025, como tarde, las empresas de leasing únicamente deberían comprar coches de cero emisiones.
El hecho de que hoy por hoy 6 de cada 10 coches vendidos en Europa sean coches de empresa hace que electrificar dicho sector sea más fácil para los gobiernos, algo que podrían aprovechar para avanzar hacia el cumplimiento de sus objetivos climáticos nacionales. Esto también generaría una oferta de vehículos eléctricos económicos de segunda mano para el mercado de coches usados.
Para Saul López, Responsable de e-movilidad de T&E, "los coches de empresa son el punto de partida perfecto para comenzar a gestionar la crisis del aire tóxico y el impacto climático del transporte por carretera. Los gobiernos, la UE y las ciudades deberían aprovechar esta oportunidad de forma que todos los coches de empresa nuevos sean eléctricos en 2025."