A partir de julio, la marca de los cuatro aros conectará los nuevos modelos con la red de semáforos de la ciudad alemana de Ingolstadt; otras ciudades europeas se sumarán a la iniciativa a partir de 2020. De esta forma, los usuarios de Audi verán en la instrumentación de su vehículo la velocidad a la que deberían circular para llegar al siguiente semáforo en fase verde. Si eso no fuese posible dentro de los límites de velocidad establecidos, se mostrará una cuenta atrás en segundos hasta la siguiente fase verde del semáforo, por lo que la conducción urbana podrá ser más relajada y eficiente.
En EE.UU., los clientes de Audi utilizan este servicio desde finales de 2016 en ciudades como Denver, Houston, Las Vegas, Los Angeles o Washington. Y desde el pasado mes de febrero, Audi ofrece otra función, cuyo propósito es, sobre todo, el de permitir la conducción en la denominada "ola verde". El sistema GLOSA (Green Light Optimized Speed Advisory) muestra al conductor la velocidad ideal para llegar en verde al siguiente semáforo.
La marca de los cuatro aros es la primera del mundo en conectar sus coches de producción con los semáforos de las ciudades. En el futuro, los datos anónimos procedentes de los coches pueden ayudar a que los semáforos de las ciudades adopten fases más eficientes y optimicen el flujo del tráfico.