Después de invertir miles de millones de euros en el desarrollo de la gama eléctrica y en la expansión de su red global de producción de baterías, Daimler ha comprado celdas de baterías por valor de más de 20.000 millones de euros. Y es que el objetivo es conseguir un total de 130 variantes electrificadas en Mercedes-Benz Cars para el año 2022, desde el sistema eléctrico de 48 voltios con EQ Boost hasta los híbridos enchufables; y más de diez vehículos totalmente eléctricos alimentados por baterías o por pilas de combustible. Para el año 2025, las ventas de vehículos eléctricos con batería aumentarán hasta suponer entre el 15% y el 25% de las ventas totales, dependiendo de las preferencias de los clientes y del desarrollo de la infraestructura pública. A todo ello habrá que añadir furgonetas, autobuses y camiones eléctricos.
Mercedes-Benz Cars contará en el futuro de ocho fábricas de baterías en tres continentes. La primera fábrica, en Kamenz, ya está en la fase de producción en serie, y la segunda fábrica comenzará allí la fabricación en serie a principios de 2019. Se construirán dos plantas más en Stuttgart-Untertürkheim, una en la fábrica de la compañía en Sindelfingen, una en Pekín (China), una en Bangkok (Tailandia) y otra en Tuscaloosa (EEUU).