En concreto, se pondrá marcha la primera fase del proyecto con la construcción de un electrolizador (ubicado en la zona noroeste de Madrid) y de cinco hidrolineras, ubicadas estratégicamente en distintos puntos de la región, durante la primera fase, y otras diez en una segunda fase.
Las hidrolineras estarán abiertas al público y ofrecerán un suministro de combustible limpio y sostenible para vehículos con tecnología de hidrógeno.
En una primera fase, 5 autobuses de Grupo Ruiz adscritos al Consorcio de Transportes de Madrid en distintas líneas operarán con motores de hidrógeno. A medida que el proyecto vaya creciendo, se irá incrementando el número de autobuses. Además, el proyecto cuenta con el respaldo de la Federación de Profesionales del Taxi de Madrid (15.000 licencias), que también podrán utilizar el hidrógeno, además de flotas logísticas, recogida de residuos, etc. Este proyecto pretende ser la palanca definitiva de descarbonización de la movilidad en la Comunidad de Madrid.