Una reapertura que deberá estar condicionada a que la provincia en la que se sitúa cada concesionario se encuentre en la Fase I de desescalada.
Según Faconauto, se trata de una apertura ordenada, donde prima la seguridad de empleados y clientes. Para que los concesionarios abran sus puertas 100% seguros y libres de COVID-19, se han aplicado un Protocolo de Protección y Prevención elaborado por Faconauto, Anfac y Sernauto junto a los dos principales sindicatos, UGT y CC.OO.
Para cumplir con dicho protocolo, los concesionarios han invertido 11 millones de euros con los que se han aprovisionado de los equipos de protección individual (EPIS) y de los procedimientos adecuados para desinfectar sus instalaciones.
Según Faconauto, los concesionarios han mostrado un gran compromiso desde la declaración del estado de alarma al haber mantenido un servicio de urgencia, que estará operativo hasta el día 11 de mayo, que ha dado soporte a los clientes y sectores clave durante la crisis del coronavirus. Desde el pasado 14 de marzo, las concesiones han atendido más de 150.000 urgencias.