Dicho préstamo también incluye las inversiones necesarias para el despliegue de una infraestructura digital y de puntos de recarga para los vehículos del parque de la empresa española. De esta forma, Cabify podrá consolidar su objetivo de descarbonización: con una flota cero emisiones para 2025 en España; y en todo el mundo en 2030.
El BEI ha destacado que el proyecto apoya “los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular el ODS 13 (Acción por el clima), el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles) y el ODS 3 (Buena salud y bienestar)”.
Según la entidad europea, también “contribuye a reforzar la inversión en las industrias de automoción y en las infraestructuras de recarga necesarias, mejorando la oferta de movilidad urbana libre de emisiones en las ciudades donde opera Cabify en España. Además, tiene un impacto social y ambiental significativo y positivo. También tiene beneficios ambientales significativos en términos de externalidades positivas, incluida la reducción de CO2, NOx y material particulado (PM).”