El precio medio del coche eléctrico en la UE cayó 1.800 € en 2025 hasta los 42.700 €, impulsado por modelos más asequibles. T&E advierte de que debilitar el objetivo de CO₂ para 2030 retrasaría la paridad de precios.
El precio medio de los coches eléctricos en la Unión Europea cayó por primera vez desde 2020 durante el último año, impulsado por el lanzamiento de modelos más asequibles por parte de los fabricantes para cumplir con los objetivos de emisiones de CO₂ establecidos por la UE. Así lo revela un nuevo análisis de la organización Transport & Environment (T&E), que concluye además que todos los fabricantes están bien posicionados para cumplir los objetivos de emisiones fijados para el periodo 2025-2027.
Según el informe, el precio medio de los coches eléctricos nuevos disminuyó 1.800 euros (-4 %) hasta situarse en 42.700 euros en la UE el año pasado. La principal razón fue la introducción de modelos eléctricos más pequeños y asequibles, especialmente en el segmento B, donde el precio medio cayó un 13 % en 2025.

Los eléctricos pequeños impulsan la bajada de precios
La caída de los precios está directamente relacionada con el lanzamiento de nuevos modelos dirigidos al mercado masivo, como el Citroën ë-C3 y el Renault 5, que llegaron al mercado justo a tiempo para ayudar a los fabricantes a cumplir el objetivo europeo de emisiones de CO₂ para 2025.
El análisis destaca que esta tendencia contrasta con lo ocurrido entre 2020 y 2024, cuando el precio medio de los vehículos eléctricos nuevos aumentó en 5.000 euros. Este incremento se produjo pese a que el coste de las baterías y otros componentes clave de los vehículos eléctricos estaba disminuyendo.
Según T&E, la causa fue que los objetivos de CO₂ de la UE durante ese periodo eran relativamente poco ambiciosos, lo que permitió a los fabricantes centrarse en la venta de vehículos eléctricos más grandes y con mayores márgenes de rentabilidad.
Los fabricantes avanzan hacia los objetivos de emisiones
El estudio también señala que los fabricantes de automóviles que representan la mitad del mercado europeo ya han cumplido con el objetivo de emisiones fijado para 2025-2027, con dos años de antelación. Solo Renault y Volkswagen se encuentran por detrás de esa senda, aunque el análisis prevé que ambas compañías alcancen sus objetivos antes de finales de 2027.

La paridad de precios ya llega a los segmentos superiores
El informe indica que los vehículos eléctricos ya han alcanzado la paridad de precios con los vehículos de combustión en los segmentos D y E en 2024. Para los segmentos más populares —A, B y C—, la paridad de precios podría alcanzarse en 2030, siempre que las reducciones de costes se trasladen al consumidor final.
No obstante, T&E advierte de que este escenario podría retrasarse si los legisladores europeos debilitan el objetivo de CO₂ para 2030, tal y como ha propuesto la Comisión Europea, lo que permitiría a los fabricantes obtener mayores márgenes.
Según el análisis, ese cambio provocaría que el vehículo eléctrico medio fuera 2.300 euros más caro en 2030 de lo que sería con el objetivo actual.
Riesgo de frenar la adopción del vehículo eléctrico
La propuesta de la Comisión Europea de promediar el objetivo de 2030 a lo largo de tres años también podría ralentizar la adopción del vehículo eléctrico. De acuerdo con las previsiones del informe, la cuota de mercado de estos vehículos pasaría del 57 % en 2030 previsto actualmente al 47 %.
Si prosperaran las demandas de la industria automovilística para promediar el objetivo durante cinco años, la cuota de mercado podría caer hasta solo el 32 % en 2030.
T&E advierte de que este escenario podría desviar la transición hacia la movilidad eléctrica, dejando a la UE más rezagada en la competencia global del vehículo eléctrico y poniendo en riesgo el empleo y las inversiones en el sector.

Debilitar el objetivo de 2030 retrasaría los eléctricos asequibles
Isabell Büschel, directora de T&E España, asegura que los objetivos europeos han sido determinantes para impulsar modelos eléctricos más asequibles en el mercado. Según Büschel, “gracias a los objetivos de la UE, los fabricantes están proporcionando coches eléctricos más baratos a los conductores europeos. A la industria no le gusta reconocer este hecho, pero el momento en que salieron al mercado los nuevos modelos asequibles el año pasado es inequívoco. Si no debilitamos el objetivo para 2030, comprar un vehículo eléctrico nuevo pronto será más barato que uno de gasolina”.
La directiva también advierte del riesgo de frenar el avance de la electrificación si se rebajan las exigencias regulatorias: “Los vehículos eléctricos están en camino de alcanzar la paridad de precios con los motores de combustión, a menos que se debiliten las normas sobre CO₂. A medida que los fabricantes reduzcan los precios y mejoren sus modelos eléctricos, alcanzarán un punto de inflexión más allá del cual aumentarán sus ventas para cumplir los objetivos. Pero debilitar ahora el objetivo de 2030 envía la señal de frenar los modelos eléctricos asequibles y el fracaso en 2030 se convertiría en una profecía autocumplida”.

