Un estudio elaborado por el equipo de Seguridad Vial de LeasePlan concluye que un coche híbrido reduce un 18% la siniestralidad en carretera respecto al de combustión.
Según este informe, el vehículo híbrido debe realizar 461.292 kilómetros para tener algún tipo de accidente. Por su parte, un vehículo de diésel o gasolina recorrerá alrededor de 70.000 km menos para tener un siniestro de cualquier tipología.
De hecho, el estudio constata que a medida que aumentan las emisiones empeoran los indicadores de siniestralidad: frecuencia, culpabilidad y gravedad de los accidentes, tanto en daños materiales como en lesiones.
Es más. El vehículo que supera los 120 g/km de CO2 aumenta en un 40% el riesgo de siniestralidad respecto de los coches de menores emisiones.
Para el responsable del Grupo de Seguridad Vial del Área Técnica de Vehículos de LeasePlan, Pedro Fernández, “se confirma una percepción de conducción más calmada en los vehículos híbridos. Teniendo en cuenta el monopolio que el factor humano representa en las causas de siniestralidad, es fundamental que los vehículos sean capaces de proporcionar una conducción más pausada, a lo que se une un mayor auxilio de la tecnología (ADAS) con que cuentan los híbridos”.