Las nuevas unidades entregadas por Fiat Professional fueron enviadas a aquellas provincias con mayores niveles de accidentes por causas de consumo de alcohol y drogas. Ello ha permitido incrementar en un 20% el número de controles en los meses de verano, que son los de mayor número de víctimas mortales.
Con esta importante ampliación de su flota, la DGT pretende haber realizado a final de año 5.000.000 de pruebas de alcohol y 100.000 pruebas de drogas. Unos objetivos que está previsto que se incrementen en un 50% en el próximo año, hasta alcanzar las 150.000 pruebas de drogas en 2018.