Se trata de una pequeña flota compuesta por tres Citroën Ami, ya operativos y personalizados con adhesivos de alta visibilidad y reflectores luminosos, tal como está previsto en la normativa aeroportuaria. Esta apuesta forma parte del proceso de electrificación iniciado hace unos años por este aeropuerto italiano.
Su autonomía de hasta 75 km es más que suficiente para numerosas jornadas de uso y su velocidad de hasta 45 km/h se adecúa perfectamente a los límites que deben respetarse dentro de los viales del aeropuerto.
El Citroën Ami está contando con una muy buena acogida en el mercado italiano, donde desde principios de año, en el líder del segmento de los cuatriciclos ligeros eléctricos con una cuota de mercado que alcanza casi el 60%.