La estrategia de Mahou San Miguel en este ámbito, más allá de la renovación y electrificación de su flota, pasa por la optimización de rutas y cargas, apostando por el transporte colaborativo para evitar kilómetros en vacío y generar eficiencias que contribuyan a reducir su huella ambiental. Con todo ello, desde 2016, la compañía ha reducido su huella de carbono en transporte un 7%, evitando la emisión de más de 42.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.
Además, solo en 2022, la cervecera habrá destinado 40 millones de euros a impulsar la sostenibilidad en toda su cadena de valor, extendiendo su compromiso a partners, clientes y distribuidores. Es más, el compromiso de la compañía es ser carbon neutral en su actividad en 2030.
Entre sus iniciativas destaca la puesta en marcha de una flota de micro camiones y motos eléctricas a través de Voldis, su negocio de distribución propia. Esta flota realiza la entrega de producto a sus clientes de hostelería en menos de tres horas. Se trata de un proyecto piloto que se está llevando a cabo en Madrid y que permitirá el ahorro de más de 3.100 kg de CO2 anuales, ayudando a su vez a bares y restaurantes a reducir costes y espacio de almacenaje con entregas más recurrentes.