Con el inicio de la declaración de la Renta 2025, empresas, pymes y autónomos deben repasar cómo afecta el renting de vehículos a su fiscalidad. Northgate Renting Flexible, nos explica las principales deducciones y ventajas fiscales de esta modalidad a tener en cuenta.
En primer lugar, y como aspecto fundamental para poder aplicar las deducciones, es imprescindible justificar que el vehículo se utiliza de forma habitual para actividades profesionales.
Entre los criterios que la Agencia Tributaria podría considerar se encuentran la rotulación del vehículo con el logotipo de la empresa, su tipología (como vehículo industrial) o su ubicación habitual en el lugar de trabajo al final de la jornada laboral.
Seis claves fiscales del renting para la declaración de la Renta 2025
- Deducción del IVA: Los profesionales pueden deducirse hasta el 100% del IVA de las cuotas mensuales del renting. En el caso de autónomos, esta deducción oscila entre el 50% y el 100%, en función del uso personal o profesional del vehículo.
- Deducción en el IRPF o Impuesto de Sociedades: Las cuotas mensuales se consideran un gasto deducible. Esto representa un alivio fiscal significativo para autónomos y empresas, permitiendo la deducción íntegra en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades.
- Sin necesidad de amortización: Al no adquirir el vehículo en propiedad, se evita registrarlo como inmovilizado, permitiendo imputar el gasto directamente sin tener que proceder a su amortización.
- Menor tributación: Al poder deducir estos gastos, se reduce el beneficio imponible y, en consecuencia, la base sobre la que se calculan los impuestos.
- Previsibilidad financiera: Las cuotas mensuales fijas facilitan la planificación fiscal y financiera, eliminando sorpresas y permitiendo un control más riguroso de los gastos.
- Mejora del cierre fiscal anual: El renting permite registrar todos los gastos asociados en el mismo ejercicio, lo que favorece un ajuste preciso del resultado y una optimización en la declaración.
Beneficios adicionales para autónomos
Northgate también subraya que, además de las ventajas fiscales propias del renting, los autónomos pueden desgravarse otros gastos relacionados con desplazamientos laborales, como el consumo de combustible (hasta un 50%) o los costes de estacionamiento, siempre y cuando se pueda acreditar su vinculación a la actividad profesional. Para quienes opten por vehículos eléctricos, también es posible deducir inversiones en puntos de recarga, siempre que se excluyan las cantidades subvencionadas.
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