Hemos querido repasar aquellos más importantes, innovadores y destacables por su capacidad para aportar confort, seguridad y exclusividad; unos elementos siempre buscados por los conductores de este tipo de vehículos.
El confort y la innovación siempre han caracterizado aquellos vehículos habitualmente conducidos por los integrantes del staff de dirección de las empresas. En solo 5 años los equipamientos ofrecidos por los fabricantes Premium han aumentado considerablemente las opciones disponibles en este exclusivo segmento de mercado. La exclusividad de una berlina de gama alta ya no pasa por los asientos de cuero o un simple navegador. La tecnología de vanguardia se ha impuesto, como en tantos otros capítulos de la industria, especialmente en lo que a conectividad, ayudas a la conducción y seguridad se refiere.
Conducción autónoma
Queda muy poco tiempo para que la conducción totalmente autónoma deje las fases de pruebas y se convierte en un equipamiento más de los vehículos. Todo apunta que será dentro de 3 o 4 años cuando esta tecnología esté disponible definitivamente. Mientras tanto ya existen sistemas y equipamientos que se acercan muchísimo a esta conducción automática. Es la llamada conducción semi-autónoma.
Uno de los mejores ejemplos es el control de crucero adaptativo con asistente de conducción en atascos. Un equipamiento que ya incluye, por ejemplo, la última generación del Audi A4, del Clase E de Mercedes-Benz o el Serie 7 de BMW.
Este sistema no solo acelera, frena, se detiene y vuelve a arrancar de forma autónoma. Si no que puede hacerse cargo del manejo de la dirección cuando el tráfico está congestionado. El sistema guía el coche a base de suaves correcciones de dirección y sigue al tráfico de delante hasta que este se descongestiona.
Sin duda se trata de un equipamiento que aporta una gran dosis de confort. Eso sí, para funcionar el vehículo debe detectar al menos una de las manos del conductor en el volante.
Navegadores para mejorar la eficiencia y la seguridad
La llegada de los navegadores GPS al mundo de la automoción abrió todo un mundo de posibilidades. Pero estos dispositivos han evolucionado de forma muy rápida y no solo sirven para que nos digan la mejor manera de llegar a un destino desconocido. Los actuales navegadores, combinados con la geolocalización en tiempo real y la conectividad con la “nube”, abren un mundo de posibilidades infinito.
Valga como ejemplo el Asistente predictivo de eficiencia estrenado en la última generación del A4 de Audi. Este sistema combina el control de crucero adaptativo, el sistema de navegación y el reconocimiento de señales de tráfico para adaptar la velocidad seleccionada previamente por el conductor a las condiciones de la carretera, la topografía de la ruta, los límites de velocidad y el tráfico. Incluso cuando la función de navegación no está activada, el asistente predictivo de eficiencia usa los datos de la ruta para mantener al conductor informado sobre situaciones que exigen menor velocidad. El sistema reconoce curvas, rotondas, cruces de carretera, pendientes, límites urbanos y señales de limitación de velocidad; en muchos casos, mucho antes de que el conductor las perciba.
Por otro lado, los avanzados sistemas de iluminación adaptativa de las marcas Premium no solo detectan vehículos, peatones y condiciones meteorológicas adaptando la intensidad lumínica, sino que en combinación con los datos del navegador se anticipan al conductor para distribuir de forma óptima la iluminación en función del tipo de curva y la tipología de vía. Se consigue así la mayor visibilidad posible, se eliminan deslumbramientos a otros conductores y se mejora la seguridad.
Esquivando obstáculos
Una de las ventajas de los últimos sistemas de asistencia es la gran dosis de confort que aportan. Ejemplo de ello es el anteriormente citado asistente de conducción en atascos. Pero la conducción autónoma, de momento semi-autónoma, lleva la seguridad a otro nivel. En este sentido vale la pena destacar las llamadas “direcciones inteligentes”, también utilizadas en el caso antes mencionado de los atascos.
En combinación con los radares y cámaras del vehículo, tanto Audi como Mercedes-Benz cuentan ya en los nuevos A4 y Clase E con asistentes de esquiva. En este caso, si el sistema detecta que, ante una situación de peligro, el conductor ha iniciado una maniobra para esquivar un peatón o un vehículo parado, el sistema le ayuda calculando y aplicando momentos adicionales de gran precisión en el volante. Estos impulsos ayudan a esquivar el obstáculo de forma controlada, y facilitan a continuación la corrección de la deriva del vehículo para proseguir la marcha con seguridad. Eso sí, este sistema de esquiva solo se activa si el vehículo detecta que es el propio conductor quien inicia la maniobra.
Cambio de carril automático
La última generación del Clase E es seguramente el vehículo de producción en serie que más se acerca a la conducción autónoma. Y el más claro ejemplo es su sistema DRIVE PILOT con asistente activo para cambio de carril. Este dispositivo ayuda al conductor en los cambios de carril en autopistas y autovías (entre 80 y 180 km/h). Cuando el conductor acciona el intermitente durante más de dos segundos para cambiar de carril, el sistema le ayuda activamente a dirigirse al carril contiguo, siempre que sea seguro. En este caso, el conductor se limita a supervisar el desplazamiento.
Aparcar desde fuera del vehículo
Tanto Mercedes-Benz como BMW cuentan con un sistema que permite aparcar y desaparcar el vehículo sin necesidad de estar dentro del mismo. En la marca de la estrella el coche se controla mediante una aplicación específica previamente descargada en el smartphone del cliente. Vehículo y smartphone se conectan mediante bluetooth. El conductor, desde un área máxima de 3 metros respecto al vehículo, da la orden de aparcar o desaparcar, siendo el vehículo quien lleva a cabo la operación automáticamente, manejando la dirección y los frenos y cambiando de sentido. También existe un modo “exploración” con el que es posible mover el vehículo en línea recta hasta quince metros hacia adelante o hacia atrás —por ejemplo, en la entrada de un garaje— y sortear los obstáculos reconocidos.
En el caso del BMW Serie 7 el control del vehículo se realiza mediante una llave con display. En este caso, el conductor activa la función de entrar de frente en una plaza de aparcamiento y de salir de ella retrocediendo. El coche ejecuta las maniobras correspondientes de manera semiautomática y el conductor tiene que prestar atención para detectar posibles obstáculos y, además, debe detener el coche de manera controlada. Para activar la función de aparcar a distancia, el coche debe encontrarse en posición recta y centrado en relación con el espacio que se pretende ocupar.
La distancia que el coche puede recorrer como máximo al entrar o salir de una plaza de aparcamiento, no debe exceder 1,5 veces su longitud total. Por otro lado, si el conductor está sentado al volante, el avanzado sistema de aparcamiento automático se encarga de ejecutar automáticamente todas las maniobras necesarias, incluyendo los movimientos del volante, la selección de las marchas, la aceleración y el frenado.
El sistema de aparcamiento desde fuera del vehículo permite colocar vehículos en huecos donde no hay espacio para abrir las puertas. O bien colocar el vehículo donde subir y bajar del mismo sea más cómodo y seguro.
Visión nocturna
Aunque ya hace tiempo que las tres grandes marcas Premium germanas lo ofrecen, el sistema de visión nocturna es unas de las tecnologías menos conocidas, al menos en nuestro país. A través de una cámara de infrarrojos, el vehículo detecta el calor emitido por los objetos y transforma esta información en imágenes que se reproducen en la pantalla central. Detecta peatones y animales, avisando al conductor mediante señales acústicas y visuales y concentrando haces de luz sobre el objeto en la carretera.
Asientos con masaje
Por suerte para todos, los asientos con función de masaje ya no son exclusiva de fabricantes Premium. Esta tecnología se ha extendido también entre marcas generalistas que permiten a los ocupantes de los vehículos disfrutar de un relajante masaje mientras viajamos. Especialmente indicados para viajes largos y personas con problemas lumbares, el único problema de los asientos con masaje es que normalmente van asociados a acabados de cuero y regulación eléctrica, lo que termina encareciendo bastante esta opción.
Conectividad
Conexión wi-fi, integración total del móvil en la pantalla del vehículo, llamada automática a servicios de emergencia en caso de accidente, información del tráfico en tiempo real… Las funcionalidades y capacidades de la conectividad de los vehículos en la nube es infinita. Pero seguramente lo más interesante es, más que la capacidad de recibir datos externos, la capacidad de los coches para emitir y transmitir información. Por ejemplo, BMW utiliza el sistema de lectura de señales de tráfico de los BMW Serie 7 para actualizar sus mapas. De esta forma, el resto de vehículos de la marca se beneficia de las últimas actualizaciones en cuanto a señalizaciones viales.
Mercedes-Benz acaba de estrenar la tecnología Car-to-X. Gracias a sus sensores y cámaras, el Clase E detecta coches averiados en una curva, un chubasco intenso o un accidente. Analiza esta información y la envía automáticamente a otros vehículos que cuenten con este protocolo de comunicación. De esta forma es más fácil anticiparse a situaciones peligrosas o retenciones de tráfico.
Acuerdo entre BMW, Intel y Mobileye para “llegar al nivel 5”
El fabricante bávaro ha llegado a un acuerdo de colaboración con Intel y Mobileye para el desarrollo conjunto de vehículos totalmente autónomos cuyo lanzamiento está previsto para 2021. Las compañías de los sectores automovilístico, informático y tecnológico trabajarán de forma conjunta para aportar soluciones de movilidad autónoma.
Según las empresas firmantes, la tecnología de conducción automatizada requiere soluciones complejas que integren diferentes tecnologías y sectores y resaltaron que los proveedores de movilidad del futuro deberán colaborar con nuevos socios y estar preparados para "oportunidades disruptivas".
El objetivo de la colaboración es desarrollar soluciones que permitan a los conductores no sólo quitar las manos del volante. También quitar la vista de la carretera, el llamado nivel 3; y posteriormente confiar ciegamente en la tecnología. Es el llamado nivel 4 (“mind off”), capaz de transformar el tiempo de conducción en tiempo de ocio o trabajo.
El objetivo final es alcanzar el nivel 5: coches sin un conductor humano capaces de moverse de forma autónoma. Ello permitiría la posibilidad de contar con flotas de vehículos autónomos en 2021 para sentar las bases de modelos de negocio completamente nuevos. ¿Pueden imaginar el mundo de posibilidades que se abre con vehículos que no necesitan conductor? Piensen en ello. Pero no se entretengan. Solo quedan 5 años para 2021.