Consejos para flotas para conducir en invierno

La borrasca Filomena ha hecho estragos en las carreteras de buena parte de España. Aunque sin llegar a estos extremos, el hielo y la nieve en la carretera son habituales durante el invierno en muchas zonas de nuestro país. Y muchos son los conductores de coches de empresa que deben afrontar desplazamientos en condiciones desfavorables.

Por ello hemos recopilado algunos consejos de conducción invernal que podéis compartir con los usuarios de flotas.

Antes de iniciar este decálogo de consejos de conducción en invierno, hay que hacer hincapié en 3 normas básicas que son válidas no solo en invierno, sino en cualquier situación climatológica adversa: lluvia, niebla, viento… Pueden parecer muy básicas pero no todos los conductores las tienen en cuenta. Estas reglas de oro de seguridad vial son: disminuir la velocidad, evitar maniobras bruscas y aumentar la distancia respecto a los vehículos que nos preceden.

9 consejos de conducción invernal

1 Neumáticos. Aunque buena parte del mundo identifica nuestro país con el sol y el calor, existen muchísimos puntos de nuestra geografía donde las temperaturas negativas, el hielo y la nieve son muy habituales en invierno.

Si varios de nuestros conductores recorren habitualmente estas zonas geográficas, es muy recomendable valorar el montaje de neumáticos de invierno. Aumentan la seguridad vial de forma exponencial por debajo de los 7ºC, son equivalentes a las cadenas pero mucho más prácticos y eficaces.

No hace falta decir que es imprescindible revisar la presión, el dibujo y el estado de los neumáticos para optimizar la adherencia.

2 Cadenas. Si nuestra flota no dispone de neumáticos de invierno, es imprescindible que dispongan de cadenas. Y que los conductores sepan colocarlas (en las ruedas motrices). Por ello es recomendable entrenar esta acción. No hay nada peor que encontrarse en medio de una tormenta de nieve y perder muchos minutos intentando colocarlas perfectamente.

3 Velocidad. Ya hemos dicho al principio que sobre hielo o nieve hay que reducir la velocidad. Se recomienda no superar los 40 km/h.

Hay que circular con la marcha más larga posible para no perder tracción. Pero si debemos bajar una cuesta, lo haremos con la marcha más corta para que sea el freno motor quien retenga el coche, evitando así pisar el pedal de freno.

conduccion invierno 2

4 Suavidad al volante. Evitaremos maniobras bruscas, acelerones o frenazos. Si no somos “finos” conduciendo, la pérdida de control está asegurada. A la hora de frenar, lo haremos de forma progresiva y sin pisar a fondo.

5 Anticipación y distancia de seguridad. La anticipación es una de las claves de la conducción segura. Más aun en carreteras con hielo o nieve. Por ello, aumentaremos la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede ya que la distancia de seguridad se alarga hasta 8 veces.

6 Pérdida de control. Aunque seamos prudentes en la carretera, es probable que en estas condiciones perdamos el control del vehículo al pisar una placa de hielo. En estos casos, dejaremos de acelerar, no rectificaremos la dirección y no frenaremos hasta que las ruedas recuperen la adherencia.

Para intentar evitar al máximo las placas de hielo, estaremos atentos a la temperatura del termómetro exterior del vehículo. También hay que extremar la precaución en zonas orientadas al norte, puentes y zonas cercanas a los ríos, pues son lugares en los que aparecen de forma más frecuente el hielo.

7 Rodadas. Si los coches que han pasado antes que nosotros han generado rodadas en la carretera nevada, es recomendable circular por ellas. La nieve estará más compactada y la circulación será más sencilla y segura.

8 Kit de emergencia invernal. Si durante un desplazamiento, el invierno nos pilla desprevenidos deberemos echar mano de lo que podemos llamar kit de emergencia invernal. Este kit debe contener guantes (imprescindibles para el montaje de cadenas), cargador de móvil, linterna, ropa de abrigo adicional, manta y algo de comida y bebida (barritas energéticas, chocolate y alguna botella de agua). Parecen muchos elementos, pero ocupan poco espacio y los podemos transportar fácilmente en el maletero.

En invierno intentaremos circular con el depósito de carburante siempre lleno.

9 Posponer el viaje. Conducir con nieve o hielo es peligroso y aumentan considerablemente las probabilidades de tener un accidente. Por ello, siempre que podamos, retrasaremos el desplazamiento ante previsiones meteorológicas adversas.

 

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