La joint venture entre Sony y Honda devuelve las reservas de vehículos en EE. UU. y reevalúa su futuro tras el replanteamiento global del negocio eléctrico del fabricante japonés.
Sony Honda Mobility, la alianza tecnológica entre las dos empresas niponas, ha decidido cancelar el desarrollo y lanzamiento de sus primeros vehículos eléctricos bajo la marca AFEELA, incluido el esperado AFEELA 1. La decisión llega como consecuencia directa del cambio de rumbo estratégico de Honda Motor Co. en materia de electrificación, que ha llevado a revisar inversiones, cancelar modelos y asumir pérdidas millonarias.
La compañía, creada en 2022 por Sony Group Corporation y Honda con el objetivo de desarrollar vehículos eléctricos avanzados y servicios de movilidad, ha concluido que ya no existe una vía viable para llevar al mercado sus modelos AFEELA en las condiciones inicialmente previstas.
El detonante ha sido la imposibilidad de seguir contando con determinadas tecnologías y activos que Honda iba a aportar al proyecto. Como consecuencia, Sony Honda Mobility ha anunciado que devolverá íntegramente las reservas ya realizadas del AFEELA 1 en California y abre ahora un periodo de reflexión sobre su futuro.

Freno a la ofensiva eléctrica
La cancelación de AFEELA no puede entenderse sin el profundo reajuste estratégico anunciado días antes por Honda. El fabricante japonés ha decidido cancelar el desarrollo y lanzamiento de tres modelos eléctricos clave previstos para Norteamérica —incluidos los prototipos Honda 0 SUV y 0 Saloon, así como el Acura RSX eléctrico— ante un entorno de mercado cada vez más incierto.
Este giro responde a varios factores. Por un lado, la desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos en EE. UU., ligada a cambios regulatorios y reducción de incentivos. También ha tenido que ver el impacto negativo de aranceles sobre su negocio de vehículos térmicos e híbridos y la pérdida de competitividad en Asia, especialmente frente a nuevos fabricantes de eléctricos con fuerte enfoque en software.
A ello hay que añadir el cambio en las preferencias de los clientes, que priorizan cada vez más el vehículo definido por software (SDV) y sistemas avanzados de asistencia.
Impacto financiero
Como resultado de esta revisión, Honda prevé registrar pérdidas significativas en su ejercicio fiscal 2026, con hasta 1,12 billones de yenes en gastos operativos. En total, el impacto podría alcanzar los 2,5 billones de yenes en los próximos ejercicios, reflejando la magnitud del ajuste.
Nueva hoja de ruta: más híbridos y flexibilidad
Ante este escenario, Honda ha optado por una estrategia más prudente y flexible. Apostará por reforzar su gama híbrida como solución de transición y reasignar recursos hacia mercados con mayor potencial, como India.
También ajustará los costes estructurales y condicionará el desarrollo de futuros coches eléctricos a la evolución real del mercado.
La compañía prevé presentar en mayo una nueva estrategia a medio y largo plazo para su negocio de automoción.
La cancelación de AFEELA supone un revés para uno de los proyectos más ambiciosos de integración entre tecnología y automoción, que aspiraba a competir en el segmento premium con un enfoque centrado en la experiencia digital.
Ahora, tanto Sony como Honda deberán redefinir su colaboración en un contexto donde la electrificación ya no avanza al ritmo previsto y donde la competencia —especialmente desde China— está redefiniendo las reglas del mercado.
El futuro de Sony Honda Mobility queda, por el momento, en suspenso.

