La nueva tecnología Geely Smart Charging coordina la batería, el vehículo y la infraestructura de recarga para ajustar la potencia y la temperatura en tiempo real. En sus pruebas, la compañía asegura haber pasado del 10% al 70% de carga en 4 minutos y 30 segundos.
Geely Auto Group ha presentado Geely Smart Charging, un sistema de gestión de la recarga basado en inteligencia artificial con el que busca mejorar la velocidad de carga, controlar la temperatura de las baterías y limitar su degradación a largo plazo.
La tecnología utiliza Xingrui PowerMind, un modelo de inteligencia artificial desarrollado conjuntamente por Geely Auto Group y StepFun, encargado de coordinar diferentes elementos del proceso de recarga, entre ellos el vehículo, la batería, el cargador, la nube, la red eléctrica y los sistemas de almacenamiento de energía.
La IA anticipa la temperatura de la batería
Uno de los principales objetivos del sistema es controlar el aumento de temperatura asociado a las potencias de recarga elevadas. Los algoritmos desarrollados por Geely pueden predecir la evolución térmica de la batería con hasta 30 segundos de antelación y modificar la potencia antes de que se produzcan incrementos excesivos de temperatura.
Según la compañía, el sistema está diseñado para mantener la temperatura media de la batería por debajo de 55 °C durante la carga rápida y limitar los valores máximos a menos de 65 °C.
Para conseguirlo, Geely ha desarrollado un sistema de refrigeración líquida de cinco puntos que actúa a lo largo de toda la cadena de recarga: desde el almacenamiento energético de la estación hasta el cargador, el cable, el puerto de conexión y la propia batería del vehículo.

Gestión de carga para reducir degradación
La inteligencia artificial también se utiliza para adaptar cada proceso de recarga al estado concreto de la batería. Xingrui PowerMind puede modificar en tiempo real parámetros como la corriente máxima, la intensidad de refrigeración o la duración de la sesión.
Geely ha desarrollado además una tecnología de recuperación mediante micropulsos, destinada a reducir algunos de los efectos derivados de las cargas rápidas repetidas. El sistema actúa sobre los iones de litio acumulados en los electrodos negativos.
La compañía afirma que la combinación de esta tecnología con la gestión inteligente de la recarga puede incrementar hasta un 20% la vida útil de la batería.
Para la carga doméstica, Geely plantea asimismo una estrategia de baja intensidad destinada a disminuir progresivamente la degradación de las celdas después de periodos de utilización frecuente de carga rápida.
Del 10% al 70% en 270 segundos
Geely también ha detallado los resultados obtenidos con su Shendun Golden Battery, una batería capaz de alcanzar una tasa máxima de carga de 12C.
En pruebas realizadas en condiciones reales, según datos facilitados por el fabricante, vehículos equipados con esta batería pasaron del 10% al 70% en 4 minutos y 30 segundos y alcanzaron el 97% en 8 minutos y 40 segundos. La marca señala que son sus mejores registros obtenidos hasta ahora en un vehículo preparado para producción en serie.
La infraestructura desarrollada para aprovechar estas capacidades incluye la quinta generación de las estaciones Geely Smart Charging, con hasta 2.250 kW de potencia máxima. El sistema ajusta automáticamente la energía suministrada en función del estado y las necesidades de la batería.
Nueva generación de la Ultra Short Blade Battery
Junto al sistema de carga, Geely ha presentado una nueva evolución de su Ultra Short Blade Battery, dirigida a extender las prestaciones de carga rápida a modelos de menor coste.
La nueva batería incorpora un sistema de soldadura láser desarrollado para las conexiones entre las lengüetas y las cubiertas de las celdas. Según Geely, esta solución permite reducir un 10% el calor generado durante la carga.
Su tasa máxima de recarga alcanza los 6C, frente a los 12C de la Shendun Golden Battery, con el objetivo de combinar velocidades de carga elevadas con menores exigencias de coste y refrigeración.
La evolución de estas tecnologías refleja uno de los principales frentes de desarrollo actuales del vehículo eléctrico: aumentar la velocidad de recarga sin comprometer la temperatura, la seguridad ni la durabilidad de las baterías.

