Si hace unas semanas eran las plantas de China quienes paraban la producción, ahora son las instalaciones europeas quienes no han tenido más opción que cesar su actividad industrial con el objetivo de poner freno al contagio del virus entre sus empleados.
El grupo FCA, con la mayor parte de sus instalaciones en Italia - uno de los países más afectados -, fue el primer gran grupo automovilístico que anunció el cierre de sus plantas, siguiendo así las órdenes gubernamentales italianas.
Pero poco después los principales grupos automovilísticos han ido echando el cierre en todo el continente. Es el caso de BMW, Daimler, Ford, PSA (Peugeot-Citroën), Renault, Toyota o Grupo Volkswagen.
En España, todas las instalaciones industriales de estos grupos han parado sus cadenas de producción junto a las plantas de Iveco en Madrid o Mercedes-Benz en Vitoria. También Seat y Nissan han dejado de ensamblar vehículos en Cataluña.
Por un lado, estas paradas tienen como objetivo contener el contagio de los empleados de las plantas. Pero es que además, muchas de estas plantas tampoco podían seguir ensamblando vehículos debido a la falta de componentes y suministros.
Pocas son las marcas que han avanzado la fecha de reanudación de la producción. Si bien esto también dependerá de la evolución del contagio del coronavirus y de la disponibilidad de componentes. Por su parte, la mayor parte de los empleados con responsabilidades operativas y administrativas sigue trabajando de manera telemática.