La cuarta generación del Clase A es el segundo modelo de la firma tras el CLS en incorporar el nuevo lenguaje de diseño de la compañía, con una decidida apuesta por formas más claras y sensuales que buscan despertar las emociones y potenciar su atractivo estético. Otro de los recursos de Mercedes para captar la atención con su modelo más dinámico y juvenil - ahora más "maduro" y cómodo todavía - es el uso de tecnologías inteligentes. Así, el hatchback alemán apuesta por una nueva interfaz de conexión hombre-máquina más sencilla, con un manejo natural y muy visual que propicia una interacción rápida y sin complicaciones.
Para vehicular esta forma de comunicación bidireccional emplea el nuevo sistema MBUX (Mercedes-Benz User Experience), que combina un uso intuitivo con un software con capacidad de aprender gracias a la inteligencia artificial.
Así, al igual que en los asistentes virtuales de los smartphones, el comando vocal "Hola Mercedes" da acceso a las funciones fónicas de reconocimiento de voz natural empleando términos cotidianos.
Como resultado, el puesto de conducción, muy moderno y futurista, presenta una arquitectura que renuncia a la clásica "capilla" de la instrumentación en favor de dos grandes pantallas de 7 y/o 10,25" que se funden bajo una misma cubierta de cristal de 26 cm. Navegación con realidad aumentada en tiempo real y gráficos tridimensionales de alta definición, nuevos servicios de la app Mercedes Me, mandos táctiles integrales incluyendo la pantalla de gran formato, el nuevo panel trackpad de la consola y los prácticos botones Touch Control del volante que ya incorporan las Clases E y S completan su sofisticado “menú” tecnológico.
Mucho mejor y "más coche"
El compacto germano mantiene su orientación deportiva pero incrementa de forma notable su utilidad y comodidad gracias a unas dimensiones considerablemente mayores. Es 12 cm más largo que su antecesor (mide ahora 4,42 m) y también gana 16 mm más en anchura, 6 en altura y hasta 30 en batalla, reduciendo 20 kilos su peso en vacío. Con ello ofrece una habitabilidad superior y un maletero 29 litros más capaz (370 litros) pero, sobre todo, una boca de carga más amplia y práctica. Asimismo, sus trenes de rodaje perfeccionados y su mejor aislamiento acústico propician un comportamiento mucho más confortable y silencioso.
"El nuevo Clase A incrementa de forma notable su utilidad y comodidad gracias a unas dimensiones considerablemente mayores. Es 12 cm más largo que antes: mide ahora 4,42 m."
En el plano mecánico, el A 200 estrena un nuevo motor de gasolina de cuatro cilindros y 1.33 litros con 163 CV de potencia combinado, de momento, con el cambio de doble embrague 7G-DCT. La caja manual de 6 velocidades llegará más adelante. Este bloque, con desconexión selectiva de cilindros, certifica 5,2 litros de media y 120 g/km de CO2. También estará disponible a partir de otoño la versión A 250, un motor gasolina de dos litros y 224 CV asociado a la tracción 4MATIC y a una transmisión exclusivamente automática. Por su parte, la oferta diésel está formada por ahora por el 180 d, un 4 cilindros de 1,5 litros que rinde 116 CV y homologa 4,1 de media con 108 g/km.
CONCLUSIONES
Mercedes toma la delantera respecto a la competencia en cuanto a exclusividad con una “revolución tecnológica” que dota al Clase A de contenidos y funcionalidades inéditas en el segmento compacto. Además, es más espacioso, práctico y cómodo con una mayor usabilidad y funcionalidad diaria.
FICHA TÉCNICA
Mercedes-Benz A 180 d 7G-DCT
Precio: 32.700 euros
Potencia: 116 CV
Consumo: 4,2 l/100 km
Emisiones CO2: 111 g/km
Long./Anch./Altura: 4.419 / 1.796 / 1.440 mm
Imp. Matriculación: Exento
Mantenimiento: cada 25.000 km o 24 meses
Garantía: 24 meses sin límite de km