El mítico Land Rover Defender está celebrando 70 años del inicio de su colaboración humanitaria con la Cruz Roja Británica.
Si la primera serie del Defender se presentó en 1948 en el Salón del Automóvil de Ámsterdam, fue en 1954 cuando el primer modelo entró en servicio con el movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
Se trataba de un modelo diseñado especialmente para prestar servicios como dispensario médico móvil en los desiertos de Dubái y distintas aldeas forestales de Kenia. Desde entonces, la imagen de esta ONG ha ido asociada a Land Rover y, especialmente, con el modelo Defender. Durante siete décadas, se calcula que la asociación entre la marca y la ONG ha tenido un impacto positivo en la vida de más de dos millones de personas de más de 50 países.
El fabricante británico sigue manteniendo su compromiso de apoyar a las comunidades en crisis con el anuncio de su último proyecto emblemático precisamente en Italia, donde nació la mayor organización humanitaria del mundo hace 160 años. Se trata de un Defender 130 especialmente equipado para la respuesta ante emergencias. Dispone de un avanzado equipo de comunicaciones por satélite para proporcionar conexión y acceso continuos en algunos de los lugares del país de mayor difícil acceso y más afectados por catástrofes. Para ello incorpora una antena parabólica en el techo del vehículo.
También estará equipado con un cabestrante y un enganche, lo que permitirá aprovechar al máximo la capacidad de remolque de 3.000 kg del Defender 130 Outbound.