¿Quién no ha tenido, conducido o viajado en un Seat Ibiza? Este mítico modelo acaba de cumplir 40 años y tiene la misma influencia que el mítico 600- si es que no tiene más- para la movilidad y la industria de este país.
Cinco generaciones, seis millones de unidades vendidas en todo el mundo, triunfador en el Campeonato del Mundo de Rallyes, escuela de conducción de muchos noveles y protagonista indiscutible de importantes flotas de este país. Estos son solo algunos de los hitos del Seat Ibiza, un coche decisivo en la evolución industrial y comercial de la marca.
Sustituto del Ronda y segundo modelo de la saga de coches con nombre de ciudad española, fue el primer modelo que Seat desarrolló totalmente como marca independiente junto a Giuigiaro, Karmann y Porche. Era 1984 y su éxito fue inmediato. De hecho, es uno de los principales culpables de que solo 2 años después, Volkswagen acabara entrando en el accionariado y que empezaran las primeras exportaciones.
Como no podía ser de otra forma, el Ibiza fue el Coche Oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, evento en el que se utilizó una flota de 100 unidades y del que, además, se hizo una serie especial conmemorativa.
Habría que esperar a 1993 para ver la segunda generación. Esta vez, aprovechando las sinergias con Volkswagen. El éxito de ventas también fue arrollador. Además, se empezó a ofrecer en carrocería de 3 y 5 puertas. Y a ello hay que añadir los Córdoba y Córdoba Vario (bajo la misma base) y el Seat Inca, el último vehículo comercial que desarrollaría la marca.
Fue en esta generación donde también se estrenó una versión comercial, con las ventanas traseras paneladas.
Entre 2002 y 2008 estuvo vigente la tercera generación, mientras que el Ibiza MK4 se vendió hasta 2017. En esta cuarta generación nació una carrocería familiar denominada ST y que también tuvo cierto éxito en el canal empresas.
La actual generación no ha tenido el mismo éxito que sus predecesoras, a pesar de ser contar con los más avanzados sistemas y equipamiento disponible. Pero son tiempos complicados para los vehículos del segmento B con motores de combustión.
El Ibiza en las flotas
Han sido muchas las empresas- por no hablar de RaC’s y autoescuelas- que han apostado por el Seat Ibiza en sus parques móviles. En las imágenes que acompañan este artículo podéis ver algunos ejemplos que nos han facilitado desde el departamento de coches históricos de Seat.
No es de extrañar que el Ibiza formara parte del parque móvil de muchas empresas: resultaba un coche económico, de tamaño compacto y, en el caso de sus afamados motores diésel TDI, con consumos reducidos. Contaba con la misma tecnología que Volkswagen aplicaba en sus Polo: toda una garantía.
No sabemos cuál será el futuro de este modelo. Pero sí podemos asegurar que, si Seat consiguió crecer y evolucionar como fabricante en la década de los 80 y 90, fue gracias al Ibiza. Y a sus compradores.