En concreto, combinan un nuevo motor eléctrico de 115 kW (156 CV) con una nueva batería de 54 kWh con una densidad energética mejorada. Así, es posible conseguir una autonomía que se extiende hasta los 420 km (+ 17% superior respecto a la primera generación) y reduce el consumo medio de energía a 12 kW/h.
El motor eléctrico síncrono de imanes permanentes se ha sustituido por un motor eléctrico síncrono híbrido (HSM). Por su parte, la batería tiene 4 kWh más y una química diferente (80% de níquel, 10% de manganeso y 10% de cobalto), lo que se traduce en una mejor densidad energética y una mayor duración de la batería.
Disponible inicialmente en el nivel de acabado Shine, esta nueva oferta complementa a la actual versión de 100 kW (136 CV) con una autonomía de hasta 360 km.