Los modelos equipados con tecnología híbrida enchufable en la firma de los cuatro aros permiten la combinación de una conducción eléctrica con una de las ventajas fundamentales de los combustibles fósiles: poder recurrir en cualquier momento a un motor de combustión sin limitaciones de autonomía, sin complicaciones para el repostaje y con total libertad de utilización. En la transición hacia la electrificación definitiva, un PHEV sigue siendo aún la elección más versátil y equilibrada, por el momento, tanto en aspectos económicos como prácticos. Y es que un vehículo "plug in" garantiza menores consumos y emisiones –especialmente si el uso diario puede cubrirse con la aportación de la energía eléctrica– y no supone depender por completo de infraestructuras de recarga en ruta ni comporta una planificación específica del recorrido, como si lo exige un modelo 100% eléctrico.
Audi dispone diversos modelos EV en su gama, pero también cuenta con una nutrida oferta de versiones híbridas enchufables, que identifica con las siglas TFSIe. Y dentro de esta gama sobresalen las variantes de carrocería más grandes, por ser las que suelen ofrecer autonomías eléctricas superiores dado que su mayor tamaño permite alojar baterías grandes y capaces. Es el caso por ejemplo de los A6 y A6 Avant TFSIe, con 73 km en modo eléctrico, o los Q5 y Q5 Sportback TFSIe, con un rango de uso libre de emisiones de 62 km. En un escalafón superior se sitúa el Q7 TFSIe quattro, disponible con distintas opciones de potencia y 43 km libres de humos.
Mastodóntico pero frugal
El SUV grande de la firma alemana con esta tecnología es un automóvil superlativo en dimensiones y rendimiento; en capacidad y peso, pero sorprendentemente comedido en cuanto a requerimientos energéticos. Tiene un consumo homologado WLTP de 2,6 litros a los 100 km (en condiciones reales de circulación es de unos 8) con emisiones medias de CO2 de 58/km, y merecedor, por tanto, de la etiqueta 0 de la DGT. Pero no hay que olvidar que se trata de un vehículo de nada menos que 5,06 metros de largo, 1,97 de ancho y 1,74 de alto que pesa 2.450 kg sin pasajeros.
“El SUV grande enchufable de Audi es superlativo en dimensiones y rendimiento; y en capacidad y peso, pero sorprendentemente comedido en cuanto a requerimientos energéticos”
Está equipado con un motor 3.0 V6 de gasolina de 340 CV asistido por otro eléctrico de 136 CV que da como resultado una potencia total programada de 381 CV y 600 Nm de par o 462 CV y 700 Nm. La gestión es a través de un cambio automático tiptronic de 8 velocidades y la tracción es a las cuatro ruedas (quattro). La batería, que va alojada en el maletero, tiene una capacidad de 17,3 kW y se puede recargar en unas 8 horas empleando una toma convencional, mientras que si se emplea un Wallbox de 7,4 kW, el tiempo se rebaja a unas 2 horas y 30 minutos. Su presencia le resta algo espacio de carga, reduciendo el volumen útil a 650 litros frente los 770 del TDI de 7 plazas y los 865 del de 5.
Posicionamiento flotas Audi Q7
Espacioso, poderoso y emblemático, un Q7 destila presencia y prestigio en la vertiente profesional y ofrece flexibilidad y polivalencia para el ámbito privado y familiar. La ecuación se completa con un rendimiento elevado y un consumo moderado de las versiones TFSIe híbridas enchufables, con una excelente capacidad de recarga de la batería mientras circulamos.