Toyota ha empezado a realizar pruebas con un nuevo camión propulsado por hidrógeno junto con Coca-Cola, como parte de las operaciones de suministro de la compañía de refrescos.
Los camiones impulsados por hidrógeno utilizan los módulos de pila de combustible de Toyota, que combinan moléculas de hidrógeno (H₂) y oxígeno (O₂) para formar agua al tiempo que generan electricidad. Como consecuencia, lo único que sale por el tubo de escape es agua.
Por otra parte, un repostaje rápido asegura unas elevadas tasas de utilización.
Por su parte, Air Liquide es el encargado de suministrar hidrógeno de origen renovable para este proyecto.
A través de estos proyectos de camiones de hidrógeno, Toyota se propone apoyar la descarbonización del transporte pesado por carretera, que representa una cuarta parte del transporte de mercancías en Europa en términos de toneladas por kilómetro. Los patrones de uso de los camiones comerciales y su necesidad de grandes volúmenes de hidrógeno hacen que sean factores clave de cara al desarrollo de infraestructuras de hidrógeno sostenibles.
En esta línea, Thiebault Paquet, vicepresidente de I+D de Toyota Motor Europe, adelantó que “para ayudar a acelerar la expansión de la implantación de tecnologías de hidrógeno en nuestra sociedad, vamos a ampliar el uso de nuestro módulo de pila de combustible Toyota más allá de los turismos, en camiones, autobuses, autocares, trenes, embarcaciones, transporte marítimo de corta distancia, generadores fijos, etcétera. Las lecciones aprendidas a partir de estas pruebas de concepto serán cruciales en nuestro camino hacia la eliminación de las emisiones de escape de carbono en nuestras operaciones logísticas para 2040.”