Desarrollado bajo el proyecto LogiSmile, el vehículo autónomo de 6 ruedas puede circular hasta 20 km/h y puede subir y bajar escaleras de hasta 20 cm de altura. Durante el mes de junio se realizó una primera prueba en entorno urbano real en Esplugues de Llobregat. Más adelante, el robot Ona viajará a Hamburgo (Alemania) y a Debrecen (Hungría), donde se realizarán nuevas pruebas piloto.
El objetivo de esta primera prueba fue la validación del sistema de navegación autónoma, la interacción robot-humano, la comunicación con los destinatarios finales y la validación del centro de control back-end, incluido el gestor de misiones y el control remoto. También sirve para demostrar y validar la recogida y entrega de paquetes a los usuarios.
Además, pretende demostrar a responsables políticos y planificadores urbanos que los robots de reparto autónomos son seguros. Su introducción en el mercado se producirá antes que la de coches autónomos de pasajeros, porque plantean menos problemas de seguridad o responsabilidad.