En colaboración con esta empresa, Michelin ha desarrollado un neumático sin aire capaz de resistir las condiciones extremas a las que se enfrenta un vehículo destinado a la exploración en la superficie de la Luna.
Para ello, los ingenieros de Michelin han recurrido a la impresión en 3D y al biomimetismo, una ciencia que busca desarrollar soluciones tecnológicas innovadoras inspiradas en los diseños de la naturaleza. El prototipo combina una construcción ligera que permite una elevada capacidad de carga con un diseño flexible que permite al vehículo adaptarse al terreno suelto y a las zonas de cráteres de la superficie lunar, lo que asegura las necesidades de movilidad de las futuras misiones.
No es la primera vez que Michelin colabora con la NASA, habiendo fabricado neumáticos para transbordadores espaciales en los años 90.