Entre sus novedades destacan sus motores eléctricos integrados en las ruedas, la posibilidad de aumentar de tamaño en función de las necesidades, el característico sistema de acceso frontal, la ausencia del volante y pedales a favor de un joystick y la sustitución de retrovisores por cámaras.
Destinado tanto para particulares como para empresas, desde car-sharing hasta las de transporte de última milla, mide 2,5 metros de largo por 1,5 de ancho aunque, gracias a un innovador sistema automático de extensión de chasis, puede crecer 37 centímetros para acomodar hasta 4 pasajeros o incluso aumentar la capacidad de carga. Además, gracias a sus dimensiones, se puede estacionar perpendicularmente a la acera, con lo que resultará mucho más fácil encontrar una plaza para aparcar.
No cuenta con salpicadero ni panel de instrumentos. Tampoco con pedales ni volante convencional. En su lugar, encontramos un joystick destinado para la conducción, como sucede en un avión o una silla de ruedas motorizada. Al estar situado entre los dos asientos delanteros, resulta idóneo para conducir en cualquier país, tanto si se hace por la derecha o la izquierda.
Tampoco dispone de limpiaparabrisas, ya que el cristal delantero ha sido fabricado en policarbonato, con un recubrimiento utilizado en la industria aeronáutica para repeler el agua y la suciedad.