La compra la realizará Octopus Electric Vehicle, una división de la energética británica especializada en soluciones de vehículos eléctricos para empresas y particulares.
La operación, que coincide con el aterrizaje de BYD en el Reino Unido, supone la venta más grande hasta la fecha del fabricante de vehículos de origen chino.
El acuerdo entre BYD y Octopus se limita al Reino Unido para los próximos tres años, aunque dicho acuerdo podría ampliarse si ambas empresas así lo deciden.
Octopus ofrecerá los vehículos eléctricos de BYD como parte de su oferta de “sacrificio salarial” que incluye en un único pack el automóvil, la instalación del punto de recarga y tarifas de energía específicas para vehículos eléctricos.