En estos momentos, la cadena ya cuenta con 46 puntos de recarga instalados y más de 90 cargadores rápidos en proyecto de 25 kilovatios (kw), 50 kw y 150 kw, e incluso ultrarrápidos de 350 kw. De esta forma, es posible recargar el vehículo al 80% mientras comemos un Whopper o un Big Mac.
Por otro lado, para facilitar el uso de VE, se podrán usar estos puntos de carga incluso sin consumir en el restaurante.
Según McDonald’s, cada instalación supondrá una inversión de 80.000€. Una acción que forma parte de los compromisos de sostenibilidad de McDonald’s enmarcados dentro del movimiento colaborativo "Happy Change", que la cadena presentó hace justo un año y que continúa impulsando con distintas iniciativas. De hecho, más del 95% de sus restaurantes ya funciona con energías renovables.