Se trata una apuesta que reafirma el compromiso de este cuerpo de seguridad de transformar la flota de vehículos para que sea más sostenible, eficiente y responsable con el medio ambiente. La Policía Local de Sant Cugat se une así a otros cuerpos policiales, como la Guardia Urbana de Barcelona, que apuestan por las motocicletas eléctricas de BMW para llevar a cabo sus tareas de vigilancia.
Junto a los scooters eléctricos, la Policía Local de esta localidad barcelonesa también ha adquirido una unidad de BMW G 650 GS, que permitirá al cuerpo moverse con facilidad tanto por el centro de la ciudad como por zonas forestales.
La adquisición de todas las unidades se ha realizado a través del concesionario oficial BMW Barcelona Premium.