Esta transición eléctrica afectará a unos 300 automóviles, siendo parte de las políticas de sostenibilidad establecidas por la compañía de bebidas.
Entre estas políticas se encuentra la adopción de carretillas elevadoras eléctricas o la obligatoriedad para los operadores logísticos externos de utilizar biocombustible en sus vehículos.
CCEP tiene como objetivo convertirse en 2040 en una compañía “cero emisiones”. De hecho, se ha comprometido a cambiar todos sus automóviles y vehículos comerciales a vehículos eléctricos, o vehículos de bajas emisiones donde los VE no sean viables, para 2030. Un compromiso anunciado en 2021, año en el que entró en el grupo EV100, una iniciativa global que reúne a algunas de las mayores multinacionales comprometidas con la aceleración de la transición eléctrica.
A fines de 2022, CCEP anunció la creación de la mayor flota de camiones eléctricos de Bélgica, a través de una asociación con Renault Trucks que se utilizará para entregas locales y ahorrará un 75% de emisiones de CO2 anuales en comparación con los camiones diésel.