El objetivo es que el 100% de los vehículos que se adquieran a partir de 2035 sean cero emisiones. De hecho, la medida afectará a los vehículos ligeros (turismos y furgonetas) a partir de 2027. En total, se “transformará” una flota que incluye alrededor de 600.000 coches y camiones.
Para acelerar esta transformación, el gobierno federal trabajará conjuntamente con constructores americanos de vehículos, baterías y equipos de recarga. Y con ello, también se espera acelerar en el avance de la capacidad industrial de Estados Unidos para suministrar vehículos de cero emisiones y baterías para vehículos eléctricos, creando y manteniendo empleo de calidad.
Este mismo año, el Departamento de Interior de los EEUU ha empezado su transición con la introducción de las primeras motos eléctricas en la Policía de Parques de los EEUU de Washington DC, Nueva York y San Francisco. El objetivo es que en 2025 toda esta flota ya sea totalmente eléctrica.
También el Departamento de Seguridad Nacional iniciará las primeras pruebas el año que viene del Ford Mustang Mach-E para su uso en la flota policial, que actualmente consta de más de 30.000 unidades.