Uno de cada tres conductores considera este periodo como el más peligroso del año, marcado por el aumento del tráfico, las imprudencias y el deterioro de las carreteras.
Según el último informe de la Fundación Línea Directa, en colaboración con FESVIAL, la proporción de accidentes graves en carretera —con fallecidos o heridos hospitalizados— aumenta un 11% durante la Semana Santa respecto a la media anual.
El estudio, que analiza los siniestros registrados entre 2015 y 2024, revela que en la última década cerca de 24.000 accidentes han dejado un balance de 460 fallecidos y más de 33.000 heridos durante las fechas de Semana Santa.
Más tráfico, más riesgo
La Semana Santa se consolida como uno de los momentos de mayor movilidad del año. Desde 2019, los desplazamientos de larga distancia han crecido un 12% y las retenciones diarias un 30%, lo que incrementa notablemente el riesgo en carretera.
En este contexto, los accidentes graves representan ya el 14,6% del total, muy por encima de la media anual.
Operación Salida: el momento más crítico
El informe señala a la Operación Salida como el periodo más peligroso, especialmente el viernes y sábado previos. No obstante, el día con mayor proporción de accidentes mortales es el Domingo de Ramos.
Además, la mayoría de los siniestros se producen en carreteras convencionales (63,5%), principalmente en tramos rectos, aunque aumentan los accidentes en curvas respecto al resto del año.
Imprudencias al volante: una tendencia persistente
Pese a las campañas de concienciación, las conductas de riesgo siguen siendo habituales. El estudio señala que el 53% de los conductores reconoce superar los límites de velocidad, el 16% admite consumir alcohol durante los desplazamientos y el 40% no respetan las pausas recomendadas por la DGT.
Además, 4,2 millones de conductores aún no disponen de la baliza V-16, obligatoria en los próximos años.

Dónde se producen los accidentes más graves
Por comunidades autónomas, Navarra (25,8%) y Extremadura (23,6%) registran la mayor proporción de accidentes graves, muy por encima de la media nacional. En el lado contrario, la Comunidad de Madrid (7,4%) y Cantabria (10,5%) presentan los datos más bajos.
En cuanto a tramos especialmente peligrosos, destaca la A-31 en Alicante (km 206,2–226,8) como la vía con mayor número de accidentes con víctimas durante Semana Santa en la última década.
También sobresalen otros puntos críticos como la GC-1 en Gran Canaria, la AP-7 en Barcelona, la A-2 en Madrid y la A-1 en Álava.
Perfil de las víctimas
El perfil más habitual de las víctimas en carretera es el de un hombre (61%), de entre 31 y 45 años. Este patrón se repite entre los conductores implicados, que en su mayoría son hombres (76%) con más de 20 años de experiencia al volante.
Además, aumenta la presencia de menores entre las víctimas debido al incremento de los desplazamientos familiares.
Preocupación generalizada entre los conductores
Uno de cada tres conductores considera la Semana Santa como la época más peligrosa para conducir. Entre las principales preocupaciones destacadas por la población se encuentra el estado de las carreteras (83%), las condiciones meteorológicas (75%) y el estado del vehículo (43%).

