El Gobierno activa un nuevo paquete de ayudas, incluyendo bonificaciones directas por litro y una rebaja del IVA de los carburantes, según el real decreto publicado en el BOE el pasado sábado.
El Gobierno ha aprobado y publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) un nuevo paquete de medidas urgentes para hacer frente al encarecimiento de la energía, que incluye ayudas directas al carburante para profesionales del transporte y una reducción generalizada de la fiscalidad sobre los combustibles.
El plan, que entró en vigor el sábado tras su publicación oficial, forma parte de un conjunto de más de 80 medidas destinadas a mitigar el impacto económico derivado de la crisis energética internacional, con un coste estimado de 5.000 millones de euros.
Rebaja del IVA y de los impuestos sobre carburantes
El real decreto contempla una importante reducción de la carga fiscal sobre los carburantes. En concreto, se rebaja el IVA de la gasolina y el gasóleo del 21% al 10%, además de incluir ajustes en el impuesto especial de hidrocarburos para estos carburantes así como en otros productos como el fuelóleo, el GLP, el gas natural y el queroseno.
Esta medida tendrá un impacto directo en el precio final en surtidor, con descensos estimados de hasta 29 céntimos por litro en gasolina y 23 céntimos en diésel, lo que puede traducirse en ahorros de entre 12 y 18 euros por repostaje completo en turismos.

Bonificación directa para profesionales
Uno de los ejes principales del decreto es la recuperación de las ayudas directas al combustible para sectores profesionales intensivos en consumo energético, especialmente el transporte por carretera.
En concreto, se establece una bonificación de hasta 20 céntimos por litro para transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, una medida que recuerda a las aplicadas durante la crisis energética de 2022, aunque ahora focalizada en los sectores profesionales.
Esta ayuda se aplicará sobre el gasóleo profesional y otros combustibles utilizados en la actividad, y busca compensar el fuerte incremento de costes operativos derivado de la subida del precio del petróleo.
También se reducirán los impuestos sobre la electricidad en un 60%, se suspenderá el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica y bajará el Impuesto Especial sobre la Electricidad al tipo mínimo del 0,5%. El IVA de la electricidad se reducirá del 21% al 10%. Además, el IVA aplicable al gas natural disminuirá al 10%.
Otra medida clave es la libertad de amortización en el Impuesto de Sociedades para inversiones en eficiencia energética. Un beneficio fiscal destinado a promover las inversiones en nuevos vehículos FCV, FCHV, BEV, REEV o PHEV, y a la instalación de puntos de recarga de automóviles eléctricos y tanto de uso privado como las accesibles al público.
Además, para particulares, el gobierno aprovecha el RD para recuperar las deducciones de hasta el 15% en el IRPF para quienes adquieran un vehículo eléctrico “enchufable” o de pila de combustible, una disposición que había caído hace unas semanas en el Congreso.
El RDL establece las categorías de vehículos contempladas para acceder a la deducción, marca el 31 de diciembre de 2026 como fecha máxima para su matriculación y pone como condición que no estén vinculados a una actividad económica.
Medidas temporales y condicionadas a la evolución del mercado
Según recoge el texto publicado en el BOE, estas medidas tendrán carácter temporal y estarán vigentes inicialmente hasta el 30 de junio, aunque el Ejecutivo deja abierta la puerta a su prórroga en función de la evolución de los precios energéticos y de la inflación.
Asimismo, el mantenimiento de algunas rebajas fiscales podría condicionarse a determinados indicadores, como el nivel del IPC energético en los próximos meses.

