Un estudio de Continental y la Fundación CEA revela que el vehículo particular es utilizado por 7 de cada 10 españoles para desplazamientos profesionales en España, un concepto conocido como “flota gris”. Sin embargo, pese a su importancia, el 80% de los españoles desconoce esta denominación.
Este informe ha perfilado los vehículos que componen la flota gris. Cerca del 80% tiene entre 5 y 14 años, lo que impacta negativamente en su equipamiento de seguridad. Solo el 21% dispone de alerta de colisión frontal, y apenas el 16% cuenta con frenado automático de emergencia. Además, el 16% de los conductores ha reportado algún incidente o accidente en trayectos laborales, destacando la necesidad de medidas de seguridad en estos vehículos.
Perfil del parque de vehículos de la flota gris
- Antigüedad: casi el 80% de los vehículos tiene entre 5 y 14 años.
- Motorización: el 64% son de gasolina y el 20% diésel; los vehículos eléctricos representan solo el 4%, mientras que los híbridos (HEV y PHEV) suman un 12%.
Los conductores de flota gris generalmente cumplen con la ITV, aunque solo realizan revisiones cuando es estrictamente necesario. En cuanto a distancias, la mayoría recorre entre 50 y 300 km mensuales en trayectos laborales, y más del 50% supera los 150 km. A pesar de ello, muchos no cuentan con una alternativa de movilidad proporcionada por sus empresas, salvo opciones puntuales como alquiler, renting o taxi. En cambio, más del 60% recibe algún tipo de compensación, ya sea un pago fijo mensual o reembolsos por kilometraje o aparcamiento.
Necesidad de regulación de la flota gris
Según la normativa de prevención de riesgos laborales, los vehículos particulares utilizados en el trabajo son considerados equipos de trabajo y, por tanto, deberían estar bajo control de las empresas. Sin embargo, el desconocimiento sobre la flota gris hace que muchas empresas no soliciten la información necesaria de estos vehículos ni verifiquen el estado de sus seguros o mantenimientos.
Ante esta falta de regulación, 6 de cada 10 encuestados consideran que la flota gris debería regularse. Los motivos son, en su mayoría, ambientales y económicos (58% cada uno), mientras que el aspecto de seguridad ocupa el tercer lugar (49%).