El objetivo de la nueva medida es reducir en un 80% el riesgo de fallecer como consecuencia de un atropello. De hecho, las cifras son muy clarificadoras en este sentido. En 2019 el 82% de los fallecidos en ciudades fueron usuarios vulnerables: peatones, ciclistas y motoristas.
Además, con la modificación del reglamento a nivel estatal, los ayuntamientos tendrán un paraguas legal bajo el que poder rebajar los límites de velocidad en vías urbanas.
¿Cuáles son los nuevos límites de velocidad en vías urbanas?
Desde el 11 de mayo, los límites de velocidad en vías urbanas serán los siguientes:
• 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera. Son aquellas zonas habitualmente peatonales donde calle y acera están a la misma altura.
• 30 km/h en vías de un único carril por sentido de circulación.
• 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación.
Más seguridad de serie
Diferentes organismos internacionales plantean que los límites de velocidad se establezcan teniendo en cuenta las fuerzas que el cuerpo humano puede tolerar. Es decir, en el caso del ámbito urbano no debería ser superior a los 30km/h al convivir en el mismo espacio usuarios vulnerables con vehículos motorizados. En las áreas con intersecciones y alto riesgo de colisiones laterales la velocidad apropiada sería de 50 km/h y en las carreteras convencionales sin separación física de carriles y para reducir el riesgo de colisiones frontales el límite apropiado debería ser de 70 km/h.
Por otro lado, la Unión Europea sigue aumentando la obligatoriedad de ciertos sistemas de seguridad en los futuros vehículos. Todos los nuevos vehículos que se homologuen a partir de 2022 deberán incorporar, entre otros sistemas de ayuda a la conducción, el asistente inteligente de velocidad (ISA). Se trata de un sistema conectado al GPS y que mediante una cámara lee las señales viales y advierte al conductor cuando éste supera los límites legales. Este sistema será obligatorio para todos los vehículos nuevos vendidos a partir de 2024.