La nueva tasa afectará alrededor de 3,6 millones de vehículos, tanto turismos como motocicletas, aunque estas últimas empezar pagar en 2021. En principio no afectará a los camiones.
El impuesto se aplicará sobre la propiedad de los vehículos en función de las emisiones de CO2 con cinco tramos diferentes, gravando a partir de los 95 gr/km.
Para su implantación gradual, durante 2020 los vehículos que emiten entre 95 y 120 gramos quedarán exentos. Así, los coches que emitan hasta 119 gr/km, que no pagarán nada en el primer ejercicio, pagarán 7 euros a partir de 2020. Los que superen esta umbral de emisiones pagarán 11€ en el primer ejercicio y 34,5€ en el siguiente. En cuanto a los que superen los 170 gr/km de CO2 emitidos, el recibo de 2019 será de 32€ y el del 2020 será de 66,5€.
Los fondos recaudados, alrededor de 40 millones de Euros el primer año y 80, se destinarán a financiar actuaciones de mitigación y adaptación, para la mejora del transporte público y ayudas a la ambientalización de flotas y para modernizar los vehículos. También se utilizarán para gestionar mejor los espacios naturales protegidos de Cataluña y a luchar contra la pérdida de biodiversidad.