Esta medida afectaría especialmente a los llamados "micro híbridos" (mild hybrid), vehículos con un motor de combustión interna muy potente a los que se ha añadido un alternador-generador de 48V que permite mejorar la eficiencia del vehículo (menos de 1 L/100 km).
Algunos fabricantes han criticado este sistema híbrido, denunciando que no se trata realmente de vehículos ecológicos. Y es que el problema de base del etiquetaje ambiental de la DGT es que no tiene en cuenta la verdadera eficiencia o huella medioambiental de un vehículo. Es la tecnología la que establece qué etiqueta corresponde a un modelo concreto.
Audi y Mercedes-Benz son las marcas que mayor número de modelos equipan con sistema "mild hybrid", que permite obtener la etiqueta ECO y, como consecuencia, circular sin restricciones en los centros de ciudades donde se han limitado los accesos a los vehículos en función de su etiqueta ambiental.
Sin embargo, la puesta en marcha de la mesa de trabajo de la DGT sobre este tema todavía no ha sido confirmada ni tiene fecha para su primera sesión.