Según ha informado Infiniti España en un comunicado, se trata de una decisión totalmente inesperada. La filial española lamenta esta situación, "teniendo en cuenta su exitosa trayectoria comercial y su reconocimiento como una de las marcas destacadas dentro del segmento premium en nuestro país. Y, aunque todavía estamos evaluando las consecuencias, en todo caso trabajaremos durante este periodo para mitigar el impacto de esta decisión sobre nuestra red de concesionarios y sobre nosotros mismos", aclaran en el comunicado.
Desde sus inicios, la marca ha experimentado en España importantes ritmos de crecimiento que le ha permitido vender más de 7.500 unidades. A cierre de 2018.
Infiniti España consolidó esta senda de crecimiento, al convertirse en el primer país de Europa en volumen de ventas y cuota de mercado. Además, en los dos primeros meses de 2019, la marca obtuvo en España un crecimiento del 22%.
La decisión forma parte del plan de reestructuración de la marca Premium de Nissan. El objetivo es centrarse en los mercados con mayor crecimiento, especialmente Norteamérica y China, manteniendo las operaciones activas de INFINITI en Europa del Este, Oriente Medio y Asia.
Por otro lado INFINITI electrificará su catálogo de vehículos a partir de 2021, cesará su oferta en vehículos diésel y centrará sus recursos en sus proyectos más rentables. La empresa pondrá mayor atención en su línea de crossover compactos en Norteamérica y lanzará 5 nuevos modelos a China durante los próximos 5 años. También quiere mejorar la calidad de las ventas y el valor residual, aumentando además las sinergias con Nissan Motor Company.