Para ello ha puesto en marcha una estrategia para desarrollar y lanzar nuevos vehículos híbridos, híbridos enchufables, eléctricos y de pila de combustible. El objetivo es que para 2025 todos los vehículos de las gamas de Toyota y Lexus en todo el mundo estén disponibles únicamente como modelos electrificados o bien con una opción electrificada. Es decir, no existirán modelos desarrollados sin versión electrificada.
De esta forma, el grupo japonés aspira a reducir el promedio mundial de emisiones de CO2 de vehículos nuevos en un 90% respecto a los niveles de 2010, alcanzando unas ventas de 5,5 millones de unidades electrificadas en 2030. De esta cifra, más de 1 millón serán de 0 emisiones.
Los planes de Toyota pasan por ofrecer más de 10 modelos eléctricos con batería a principios de la próxima década, empezando en China para luego ir entrando en otros mercados, con una introducción gradual en Japón, India, Estados Unidos y Europa.
La oferta de vehículos de pila de combustible también se ampliará, tanto en turismos como en vehículos comerciales, durante la década de 2020.
Por su parte, la gama híbrida crecerá en paralelo a la introducción de sistemas híbridos más potentes y otros más sencillos; mientras que se lanzarán más modelos híbridos enchufables durante los próximos 10 años.
Por último, Toyota también potenciará una infraestructura de recarga potente y suficiente así como la creación de un sistema que ayude a optimizar la reutilización y el reciclaje de las baterías.