Hasta el año pasado, la garantía mínima era de 2 años. Pero la nueva normativa impulsada por el Ministerio de Consumo, obliga a las marcas a ofrecer 3 años de garantía como mínimo, desde este año. Además, las marcas también se ven obligadas a ampliar el periodo por el cual están obligadas a tener las piezas necesarias para sus coches de 5 a 10 años.
Recordemos que la garantía legal obliga a los fabricantes a reparar defectos de origen de forma gratuita, no incluyendo esta garantía el desgaste de elementos. En el caso de los coches, deben resolverse fallos eléctricos, electrónicos y mecánicos sin coste, independientemente del número de kilómetros que se hayan recorrido.
Pese a este cambio en la normativa, son muchas las marcas que ya superaban previamente los 3 años de garantía obligatoria.
Es el caso de KIA, que ofrece desde hace tiempo una garantía de 7 años. O Alfa Romeo, que recientemente ha aumentado su garantía a 5 años.
Toyota y Lexus ofrecen a sus clientes 10 años de garantía (o 160.000 km) siempre y cuando el mantenimiento se realice en sus concesionarios oficiales cada 15.00 km o 1 vez al año.