Como parte de esta alianza, la marca coreana ofrecerá a los conductores de Uber condiciones especiales para la adquisición de vehículos eléctricos con batería (BEV), incluidos el e-Niro y e-Soul. De esta forma, Kia se convertirá en el principal proveedor de vehículos eléctricos para el sector del ride-hailing.
Además, ambas empresas desarrollarán campañas conjuntas de marketing y educación para promover los vehículos eléctricos entre los conductores de Uber, a quienes Kia también ofrecerá pruebas de conducción.
El acuerdo con Uber forma parte de la estrategia de Kia reflejada en el llamado Plan S. Un plan cuyo objetivo es que a finales de 2030 los vehículos respetuosos con el medio ambiente representen el 40% de todas las ventas de la marca a nivel mundial. En concreto, se quieren alcanzar unas ventas anuales de 880.000 unidades de vehículos eléctricos y 1,6 millones de unidades de coches electrificados al final de la década.
Para ello introducirá 11 nuevos modelos BEV hasta 2026, siete de los cuales se desarrollarán sobre la avanzada Plataforma Modular Eléctrica Global (E-GMP).
Por su parte, Uber quiere convertirse en una plataforma de movilidad de cero emisiones en toda Europa para 2030. La empresa se ha propuesto operar más de 100.000 vehículos eléctricos en su plataforma europea para 2025. Como parte de ese objetivo, la mitad de todos los kilómetros recorridos por los conductores de Uber en 2025, en siete grandes ciudades europeas (Amsterdam, Berlín, Bruselas, Lisboa, Londres, Madrid y París) se realizarán en vehículos cero emisiones.